[review] Cannibal Corpse – Violence Unimagined, un viejo conocido con nueva sangre

Por Nekrokosmos

George “Corpsegrinder” Fisher – Voz
Erik Rutan – Guitarra
Rob Barrett – Guitarra
Alex Webster – Bajo
Paul Mazurkiewicz – Batería

01. Murderous Rampage
02. Necrogenic Resurrection
03. Inhumane Harvest
04. Condemnation Contagion
05. Surround, Kill, Devour
06. Ritual Annihilation
07. Follow The Blood
08. Bound And Burned
09. Slowly Sawn
10. Overtorture
11. Cerements Of The Flayed

Si hay algo que darle a Cannibal Corpse en estas tres décadas de existencia es eso de no haberse vendido a las modas. Su death metal poco ha respondido a las tendencias a las que otras bandas de su misma generación se han rendido y han utilizado para hacer un híbrido entre lo clásico y lo que se llevaba en ese momento. Cannibal Corpse no cambian, uno sabe que esperar, por eso un aire nuevo como el de Erik Rutan a la guitarra centraba toda la atención en este nuevo lanzamiento “Violence Unimagined”.

Se dice pronto, pero si después de 14 discos puedes seguir llevando tu carrera hacia arriba desde el underground hasta que todo fan del metal en general al menos conozca tu nombre, todo ello sin que la industria musical te haya parado los pies, es que algo estás haciendo bien. El nombre de Erik Rutan no les era nuevo, ya había producido sus últimos 4 discos y había salido de gira con ellos, pero incluso con esto podemos escuchar el cambio notorio que ha conseguido en este nuevo álbum. No solo ha vuelto a producir el disco sino que ha compuesto tres de las canciones y lo ha arreglado todo para que aunque Alex Webster no se haya podido movilizar para grabar su partes en el mismo estudio que los demás, el trabajo resulte homogéneo.

“Violence Unimagined” es un disco con riffs que suenan a clásicos y el de una técnica endiablada que convierten estas canciones en puro fuego. Rutan ha hecho magia para esconder esta maraña de riffs y solos complicados para hacer que las canciones sean accesibles, solo tenemos que ver su trabajo en “Condemnation Contagion” o “Cerements Of The Flayed” para ver que el desafío no está tanto en querer sonar con talento como el de hacer que estas canciones sean más pegadizas. Paul Mazurkiewicz sigue partiendo huesos con una percusión consistente que arroja olas de calor, mientras que Corpsegrinder sigue sacando de su garganta esa putrefacción sin rival. Las guitarras de Robb Barrett parecen entenderse perfectamente con las de Rutan y no se molestan en ningún momento, sino que se complementan uniendo lo mejor de los dos mundos.

Otro de los cambios que son bien recibidos es el de unas líneas de bajo más presentes y notorias, que en lugar de seguir a Mazurkiewics ven a Alex Webster creando una nueva dimensión sonora siniestra y personal a partes iguales. Esto, junto al trabajo semi-progresivo de guitarra en canciones como “Surround, Kill, Devour”, hace que aunque la banda siga el mismo patrón con el resto de elementos y no pierda esa fidelidad, también añada nuevos elementos a su sonido para que pueda destacar dentro del vasto catálogo de Cannibal Corpse.

Las tres primeras y veloces canciones, o piezas como “Follow The Blood”, siguen siendo una picadora de carne que no da tregua y contentarán a los fans de toda la vida, pero que nadie se deje llevar por el principio porque “Violence Unimagined” ofrece todo un mundo de fusiones que ofrece momentos únicos sin intentar modificar tanto el legado. Siguen siendo consistentes en su quimera y dan la sensación de que queda banda para rato tanto en estudio como en directo. Con discos como éste se puede rentabilizar un sonido propio sin repetirse tanto, y aunque no suponga una revolución como tal da tanto placer como siempre a pesar de estar por debajo de la ferocidad de discos como “Kill” o “Bloodthirst”.