[review] Cradle Of Filth – The Screaming Of The Valkyries

Tiempo de lectura: 3 minutos

Por Nekrokosmos

Dani Filth – Voz
Marek ‘Ashok’ Smerda – Guitarra
Martin ‘Marthus’ Skaroupka – Batería
Daniel Firth – Bajo
Donny Burbage – Guitarra
Zoe Federoff – Voz, teclado

01. To Live Deliciously
02. Demagoguery
03. The Trinity Of Shadows
04. Non Omnis Moriar
05. White Hellebore
06. You Are My Nautilus
07. Malignant Perfection
08. Ex Sanguine Draculae
09. When Misery Was A Stranger

Cradle Of Filth llevan más de tres décadas invocando el mal, retorciendo lo siniestro y perfeccionando su inconfundible fusión de black metal, terror gótico y teatralidad sinfónica. El grupo regresa ahora con su decimocuarto álbum de estudio ‘The Screaming of the Valkyries’, otra vuelta de tuerca a su fórmula sin perder su esencia visceral, con cambios que refrescan el cadaver.

Nos recibe una intro digna de un ritual diabólico, que desemboca en «To Live Deliciously». Este tema no solo recuerda los mejores momentos de la banda en cuanto a atmósfera y agresividad, sino que destaca por sus cambios vocales, que añaden capas de dramatismo sobre un fondo de riffs imponentes y blast beats sin piedad.

Le sigue «Demagoguery», que parece haber salido de una sesión perdida del disco ‘Midian’. Aquí Cradle of Filth juega con melodías oscuras y dinámicas que encajan perfectamente en su evolución sonora, con solos de guitarra que lejos de ser un mero adorno aportan peso y estructura al tema, mostrando la destreza de esta encarnación actual de la banda.

Si alguna canción podría hacer que el mismísimo Satanás se levante para aplaudir esa sería «The Trinity of Shadows». Un torbellino de coros espectrales, cabalgatas de batería y una teatralidad macabra que encapsula todo lo que siempre nos ha gustado de Cradle of Filth. Rápida, oscura y con una producción que resalta cada capa, esta es de esas canciones que merecen sonar en directo con fuego y niebla cubriendo el escenario.

Para quienes buscan algo más épico y narrativo nos dan «Non-Omnis Moriar», que juega con una atmósfera cercana a la era ‘Dusk… and Her Embrace’ más melancólica, con armonías dobles de guitarra y una estructura que se siente casi como una balada negra. Es de esas canciones que evocan imágenes de castillos en ruinas, noches eternas y criaturas acechando en la penumbra.

Llegamos al epicentro del álbum y Cradle of Filth saca su as bajo la manga: «White Hellebore», un tema que encapsula todo lo mejor del sonido Cradle. Riffs tenebrosos, secciones al más puro estilo King Diamond y una interpretación vocal simplemente brillante de Zoe Marie Federoff. Desde su llegada en 2022 ha sido una pieza clave en la teatralidad de la banda, pero aquí se adueña completamente de la canción, creando un momento tan escalofriante como grandioso.

Después de semejante despliegue, «You Are My Nautilus» tiene la difícil tarea de mantener el nivel. Y lo hace con un inicio sombrío y enigmático, que lentamente se transforma en un viaje atmosférico donde los narradores, los cambios de tempo y los estallidos instrumentales la hacen única. El primer single «Malignant Perfection» cobra aún más sentido dentro del disco, situándose en un punto clave para mantener la intensidad y sirviendo como puente entre lo que Cradle ha sido y hacia dónde sigue evolucionando.

Si algo queda claro con los últimos dos temas, «Ex Sanguine Draculae» y «When Misery Was a Stranger», es que la actual formación de Cradle of Filth es realmente sólida. La banda suena más cohesionada y equilibrada que en trabajos anteriores, y eso se traduce en una ejecución técnica impecable sin perder su característico caos organizado. El último tema deja un regusto a clásico, con guitarras danzantes, momentos de furia absoluta y detalles góticos que remiten a sus mejores épocas.

Para los fans de Cradle Of Filth de toda la vida hay suficientes guiños a su pasado glorioso, y para los que llegaron en los últimos discos hay un punto de entrada ideal a su universo musical.