[review] Deafheaven – New Bermuda

Por Nekrokosmos

George Clarke – voz
Kerry McCoy – guitarra
Daniel Tracy – bateria
Stephen Clark – bajo
Shiv Mehra – guitarra

1. Brought to the Water
2. Luna
3. Baby Blue
4. Come Back
5. Gifts for the Earth

“Sunbather”, el anterior álbum de Deafheaven, fue una mezcolanza de sentimientos y black metal aderezado por el shoegaze y el metal a secas. Todo ello hizo que se colara en la lista de mejores álbumes de 2013, así como que pudiésemos verles en festivales tan eclécticos como el Primavera Sound ¿Fue la fama de Deafheaven justificada? Para muchos habían cruzado demasiado las lineas de la experimentación, pero sin duda que “Sunbather” fue uno de los momentos claves del black metal experimental en ese año. Ahora queda por ver si vuelven a superarse a si mismos y a los tabúes del género.

Algo que han sabido mantener intacto y con gran éxito es ese acercamiento al post-metal en las guitarras duales, lo cual les permite pintar grandes paisajes a lo largo del extenso minutaje de cada una de sus canciones. Ese toque agridulce de melancolía nos sabe a sublime, y aunque canciones como “Baby Blue” empiecen de cierta manera extrema, terminan por mostrar otra cara de la moneda como si de un bálsamo para nuestras reflexiones se tratase.

George Clarke y los suyos citaron a Slayer como una de sus influencias en “New Bermuda”, y escuchando canciones como “Luna” nos parece difícil imaginarlo, pero lo cierto es que las murallas sonoras que se construyen en varios momentos del álbum con las tremolo de Kerry McCoy y Shiv Mehra bien podrían conducirlos a algunas escenas vividas entre Kerry King y Jeff Hanneman. Pero creo que el principal reclamo de Deafheaven está en esa mezcla de brutalidad y delicadeza, de voces hirientes e irritantes, con principios como el de la canción “Come Back”.

Las composiciones de “New Bermuda” parecen ir construyéndose de a poco, de la oscuridad a la luz, y de la luz a la oscuridad, pero con mucha paciencia. Sin duda no es una escucha fácil pero tampoco pretende serlo, sino que con gran parsimonia busca fundir varios estilos relacionados en un sonido y a la vez crear un sonido único que podemos atribuir a Deafheaven (como ese solo de guitarra sacado de la nada en el minuto 23 del álbum).

Lo que parecía una moda pasajera ha pasado a convertirse en toda una realidad, y donde todos esperaban un nuevo disco de Deafheaven que tirase por derroteros modernos se ha encontrado (yo incluido) con un digno sucesor de “Sunbather” que con una producción austera ha conseguido bastante. Habrán pensado que menos es mas en cuanto a la producción, y han dejado fluir su vena mas artística en otros caminos (tanto visual como compositivo). El resultado es un disco que duele oírlo pero no puedes dejar de darle al play y volver a sentir esas emociones.