[review] Downfall Of Gaia – Ethic of Radical Finitude, el mejor disco para definirlos

Por DellØ

Dominik Goncalves dos Reis – Voz, guitarra
Anton Lisovoj– Voz, bajo
Marco Mazzola – Guitarra
Michael Kadnar – Batería

1.Seduced By…
2.The Grotesque Illusion of Being
3.We Pursue the Serpent of Time
4.Guided Through a Starless Night
5.As Our Bones Break to the Dance 04:54
6.Of Withering Violet Leaves

Los alemanes Downfall Of Gaia llevan en activo desde 2008, y es en este punto de su carrera donde han convertido en paisajes propios esa mezcla de black metal, guitarras post rock y mucho doom. Este nuevo “Ethic Of Radical Finitude” es el disco que más les define como banda, y me atrevería a decir que será el disco que más les marcará de cara al futuro.

Es impresionante como su elegancia puede sacarte de quicio, como un huracán que engulle a todas las personas que escuchan piezas como “Grotesque Illusion Of Being”, y es que como dice la primera canción del álbum: acabamos seducidos por lo que presentan aquí. Hacen que singles de 10 minutos como “We Pursue The Serpent Of Time” no se hagan pesados, y es que entre sección y sección de cada canción es cuando encontramos lo realmente valioso de estas composiciones…esa guitarra con un sonido extraño, ese interludio de piano, esas piezas instrumentales que nos asfixian y nos ahogan.

Al igual que lo hacen Agalloch en sus trabajos, Downfall Of Gaia nos introducen en estas canciones con una sensación de calidez que va construyendo poco a poco la agresión, pasando siempre por una serenidad perturbadora. La belleza es muy palpable en “Of Withering Violet Leaves”, una belleza que no se ve opacada ni por los gritos puntuales ni por esas voces limpias y casi tribales que le añaden otro punto misterioso al lanzamiento.

La cosa es que no han reinventado su sonido, para nada, pero lo han refinado y han ido directos hacia los puntos mas fuertes: tremolos y chillidos que te hielan la sangre. Lo que también ha hecho “Ethic Of Radical Finitude” es darle cierto gancho a sus canciones, piezas largas que se sienten realmente como singles y no como una pequeña porción de algo más grande y majestuoso. Las melodías no tienen por qué ser comerciales, pero hacen que su oferta llegue a más destinos. Dominik llama a la puerta y pide paso entre los grandes.