[review] Elephant Riders – Risen, la violencia que necesitaba el rock alternativo que se confunde con el stoner

Por Morpheus Misfit

Jose Carlos De Marte – Voz, guitarra
Ignacio Córdoba – Guitarra
Juan González – Bajo
Gaspar Rodríguez – Batería

Fire Within
1000 Nails
Faded
Sick Ego
Empress Of The Cult

Estaba claro que querían añadir intensidad y cohesión, pero no aburrir con un resultado plano. A Elephant Riders en 2017 y con su EP “Slave Of The New Age” se les vio incómodos con la efervesciente escena stoner rock que puso de moda los mismos riffs, efectos y sonidos en cientos de bandas de todo el mundo, y en las tendencias de los seguidores. Creo que por eso dieron un giro mas cercano al metal que se facturaba hace 20 años, y quizás sigan sin saber como encajar en los últimos coletazos del stoner/doom de libro, por lo que deciden dotar de rock alternativo y metal lo menos convencional del stoner. En esa tierra de nadie pero de todos se encuentra “Risen”, el EP que muchos ven como una mezcla entre su larga duración “Supernova” y el EP “Slave Of The New Age”.

El primer cambio de sonido también tiene que ver con un cambio de formación, y es que cambiar a un baterista es como cambiar el motor de un coche: el aspecto puede ser bonito por fuera, pero lo que le hace funcionar muchas veces pasa desapercibido. Gaspar Rodríguez a la batería es el acompañamiento perfecto a la garra de José Carlos, porque sobre todo es pegada y dureza, es un sonido sólido y constante, y me atrevería a decir que es una vuelta a un sonido más básico dentro de la banda sin que esto represente perder fuerza. Las composiciones de “Risen” son menos complejas pero no por ello menos interesantes, canciones mas directas que pueden enganchar sin tener que dar rodeos ni múltiples escuchas. Aquí están mucho más cercanos a bandas como Helmet o Life Of Agony que al metal de toques progresivos, o al ABC del stoner rock.

El cambio de Ignacio Córdoba de bajo a guitarra, y sobre todo la reafirmación de Juan González en el bajo ha hecho que cada uno de ellos se note mas suelto en su nueva posición, mas libre en cada composición, y menos rígidos en el resultado final. El cambio de aires en general ha sentado bien a la banda, desde su grabación en los estudios Green Cross a decidir utilizar los servicios de Alex Cappa para la masterización, consiguiendo el punch perfecto que venían buscando desde hace unos años. Sí en “Slave Of The New Age” estaban probando diferentes cosas a ver que funcionaba (y de hecho funcionaban en ese momento), ahora se les ve mas enfocados, con las ideas claras sin tener que coquetear con otros palos para recorrer un laberinto que muchas veces acaba en fango.

“Fire Within” que no se ciñe a las estructuras de rimas y melodías básicas, y se encuentra fuertemente apoyada en coros que antes no eran perceptibles, por momentos etéreos, por momentos ensordecedores. Una fuerte influencia del groove se presiente desde el inicio, en “1000 Nails” se encuentran muy cerca de Alice In Chains en ese tufo metalero que respira intriga y suspense, sin dejar de lado la contundencia tanto en riffs como en el grito de José Carlos en cada estribillo. Es quizás aquí donde se echa en falta momentos de calma o una voz limpia, donde a ratos la voz se fuerza al límite cuando causaría el mismo efecto de otra manera. Imperdible el breakdown final de la canción, un total headbanger.

En “Faded” nos damos cuenta de la facilidad de la banda de crear singles, sin duda una de las canciones mas pegadizas de todo “Risen”, y la más comercial (para bien), donde construyen todo alrededor de un riff básico, y utilizan diferentes cambios de ritmo para que inevitablemente te obligarán a hacer air guitar. Esa sección intermedia deambulante antes del poderoso solo de Ignacio Córdoba nos da la vida.

Los Elephant Riders mas macarras se ven en “Sick Ego”, de las más rápidas que les recordamos desde su disco debut, como su propia rendición a “Territorial Pissings” u otros himnos alienígenas en discos clásicos. En “Empress Of The Cult” por fin bajan el pie del pedal y dejan a una canción respirar lo que necesita, como un vino que necesita aire para poder saborearlo al completo. Elephant Riders son efectivos en el ataque directo, pero suenan más sólidos en composiciones como ésta que se aferra a adornos, guitarras sub-cutáneas y percusión lenta pero sólida que va construyendo el clímax poco a poco.

Puede que “Risen” le provea al stoner y al rock alternativo de esa violencia que pocas veces se ve hoy día en un género plagado por la psicodelia, y aunque las comparaciones son odiosas es algo parecido a lo que Orange Goblin intentan hacer en su terreno. Es la erupción del amor duro, el estrangular las cuerdas para conseguir ese “ruido” que agrada, el músculo en la voz que te hace levantarte del letargo…una bofetada en la cara para que dejes de llorar y empieces a escupir espuma por la boca. Eso es “Risen” en 21 minutos, el disco que te pones para dejarte los nudillos en la pared cuando tienes un mal día.