[review] Every Time I Die – Radical, veteranos que siguen ofreciendo algo fresco

Por Nekrokosmos

Keith Buckley – Voz
Jordan Buckley – Guitarra
Andy Williams – Guitarra
Stephen Micciche – Bajo
Clayton “Goose” Holyoak – Batería

01. Dark Distance
02. Sly
03. Planet Shit
04. Post-Boredom
05. A Colossal Wreck
06. Desperate Pleasures
07. All This And War
08. Thing With Feathers
09. Hostile Architecture
10. AWOL
11. The Whip
12. White Void
13. Distress Rehearsal
14. sexsexsex
15. People Verses
16. We Go Together

Mucho ha pasado en el mundo desde que Every Time I Die publicasen ‘Low Teens’ en 2016. EEUU ha sufrido su peor presidencia en mucho tiempo, movimientos como el Black Lives Matter tomaron al mundo por sorpresa, y hasta hemos vivido un confinamiento mundial gracias a una pandemia que ha matado a millones. Dentro de todas estas variables, la música de Every Time I Die es en 2021 una constante muy agradable.

Will Putney vuelve a trabajar como productor como ya lo hiciese en ‘Low Teens’, y es por quizás que aunque parte de este disco tenga sus raíces en el metalcore que hizo famosa a la banda en primer lugar, se sienta un aire de frescura y actualidad gracias a meter en la ecuación algo de mathcore, algo de indie, algo de post-harcore y canciones que dentro del mundo de Every Time I Die podrían pasar hasta por baladas. Quienes ya eran fans del grupo antes de este álbum lo seguirán siendo después de escucharlo, pero a pesar de tener todos los elementos habituales de su música, también se posiciona como el disco más ambicioso dentro de su carrera.

Que hayan metido 16 canciones en 51 minutos ya debería darte una pista de dónde van los tiros, y es que con un adelanto tan coreable como “Post-Boredom” ya nos estaban avisando de lo que podríamos encontrar aquí. Con “Sly” o “Planet Shit” nada más empezando esta nueva aventura comprobamos que siguen tan cabreados como los recordábamos, pero aunque las letras se tiñan de ciertos toques políticos, hay algo poético que deja espacio a la interpretación y en momentos se pone hasta personal. En esto también han hecho un disco “diferente”, haciendo lo de siempre. Clayton “Goose” Holyoak es el nuevo integrante a la batería, y vaya si se nota su pasado por Norma Jean, porque su bestialidad a las baquetas no pasa desapercibida en canciones como “AWOL” o “Desperate Pleasures”.

Es justo en estas últimas dos canciones mencionadas donde vemos que Every Time I Die dejan de lado un poco su identidad y se meten más en la piel de bandas atmosféricas, de sludge o doom, o incluso a la locura frenética de At The Drive-In, dejando en claro que hace mucho dejaron de ser solo esa banda de metalcore con una agresividad sin sentido. Todo esto hace que en su noveno disco consigan a la vez el status de veteranos en un estilo donde muchas de las bandas con las que empezaron ya no sigan en activo, y que todavía tengan algo relevante que decir sin vivir de la nostalgia. Esperemos que no vuelvan a pasar 5 años para que saquen otro disco.