Por Nekrokosmos
Jimmy Hurtig – Batería
Erik Sävström – Bajo
Emma Näslund – Voz
David Rosberg – Guitarra
01. Lion’s Thorn
02. Heavy Lord
03. Ten Of Twelve
04. Elastic Sleep
05. Sömnen/Febersvan (Live at Monkey Moon Studios, 2023)
Desde Falun (Suecia) vuelve esa criatura mitológica llamada GAUPA, y esta vez lo hace con ‘Fyr’, un EP que dura 36 minutossuperando al ‘Reign In Blood’ de Slayer entre otros, así que llamarlo “formato corto” es como decir que el océano es un charco.
‘Fyr’ no es solo una colección de canciones, es un ritual chamánico embotellado, un viaje en espiral por los rincones más alucinantes del stoner, el doom y la psicodelia escandinava. GAUPA ya venía demostrando que jugaba en su propia liga con ‘Myriad’, pero aquí dan un salto cuántico y se convierten en más raros, más libres, más… ellos.
Emma Näslund sigue siendo una fuerza de la naturaleza. Su voz guía este viaje como si conociera cada rincón del subconsciente. El inicio con “Lion’s Thorn” es como si un coloso de riffs se alzara lentamente de la tierra, cubierto de neblina psicodélica y musgo cósmico. Luego viene “Heavy Lord”, que arranca con ímpetu post-punk y se sumerge en un torbellino electrónico de guitarras nebulosas, como si Joy Division y Sleep hubieran compartido setas en una jam session nórdica.
Y cuando piensas que ya lo has visto todo, aparece “Ten of Twelve”, un caleidoscopio hipnótico de krautrock, delay y melodías espaciales. Es hipnótica, vibrante y elegante como una tormenta solar danzando sobre un lago sueco. “Elastic Sleep” le sigue y parece una telaraña tejida con riffs que respiran y se retuercen, mientras Näslund va del susurro frágil al aullido profético sin romper un solo hechizo.
Y por si todo esto no fuera ya suficiente dosis de belleza y locura, el “bonus” final es una joya doble: “Sömnen/Febersvan”, una cápsula del tiempo que mezcla lo más etéreo de ‘Myriad’ con un viaje de vuelta a sus primeras raíces en 2018. “Sömnen” es puro minimalismo emocional, un momento íntimo y desarmante. “Febersvan” remata con groove y distorsión, pero, como todo lo que hace GAUPA, está atravesado por ese halo de rareza mágica que ya es marca registrada.


