[review] Ghost – Prequelle, o de como superar el hype pasando por completo del occult rock

Por Nekrokosmos

01. Ashes
02. Rats
03. Faith
04. See the Light
05. Miasma
06. Dance Macabre
07. Pro Memoria
08. Witch Image
09. Helvetesfonster
10. Life Eternal

Supéralo, Ghost nunca volverán a ser la banda que fueron en su disco debut. Es más, la gente que empezó a seguirlos por ese regusto a occult rock hace ya varios años pasaron página y prefieren fijar la mirada en otras bandas del underground, mientras los suecos ahora tocan en estadios y grandes recintos. Los mismos que piensan que Ghost siguen haciendo occult rock son los mismos que todavía no saben que Tobias Forge es el vocalista de la banda. Este disco cambia el juego y la vida de una banda que con 4 álbumes ha sobrepasado a todos sus contemporáneos y ha llegado al status de quienes llevan en el negocio mas de 40 años.

La pregunta que la gente debería hacerse es ¿Vender discos como churros, llenar estadios y que hasta tu prima la del pueblo sepa de la existencia de Ghost es sinónimo de calidad? Depende del prisma desde el que se mire, lo que no se puede negar es que Forge es una jodida máquina de crear hits. Vuelve a modificar toda la imagen y concepto estético de la banda, pero lo mas importante es que cambia radicalmente el sonido de Ghost…para las masas. Lo más oscuro que encontrarás en “Prequelle” son las letras sobre la peste bubónica o las traiciones, porque todo lo demás huele a retro 80´s como si de un capítulo de Stranger Things estuviésemos hablando. Grandes coros, bailes, sintetizadores, arreglos predecibles pero disfrutables y repetición hasta que se incruste esa melodía en la cabeza es lo que nos regalan en la gran mayoria de las canciones…pero no nos equivoquemos, no es un disco sin errores.

“Prequelle” no es un disco que podamos comparar con “Meliora” ni con ninguno de su corta discografía, y es que además de cambiar radicalmente de sonido tampoco es que estemos hablando de la misma banda. Hay personas que consideran que la voz es el elemento mas diferencial de un grupo musical, pero aquí tenemos a Ghost en 2018 probando lo contrario…¿Omega iba a ser tan fácil de reemplazar que no se iba a notar? Vuelve a escuchar este disco.

De metal queda muy poco en esta nueva andadura, nada a ojo de los más radicales (a pesar de cierto guiño a Judas Priest en algún que otro riff), pero el rock infusionado de pop y gotas de prog les da acceso directo a grandes públicos que corearán una y otra vez singles como “Rats” o “Dance Macabre” mientras suben los videos a Instagram. Nadie les puede reprochar por este paso mas teatral y comercial, porque lo han ido haciendo de manera gradual y con gran elegancia. Ghost no han dejado de molar, simplemente han cambiado de piel para jugar en otra liga.

Como ya habíamos dicho antes tampoco es que estemos ante un disco redondo, porque si la jugada de meter un tema instrumental como “Miasma” les salió bien ¿Para qué intentar repetir la jugada con “Helvetesfonster”? ¿Dos canciones instrumentales en un disco de 10 temas? Sin mencionar que “Pro Memoria” se siente vacía, innecesaria y casi sin vida…dulces pecados de un disco que por el contrario ha acertado en producción y estructura. Por suerte lo arreglan cerrando con un “Life Eternal” majestuoso, y nos vuelven a confirmar una vez más lo que siempre hemos sospechado: que Ghost juegan mucho en una delgada línea entre la parodia y el homenaje, como en la balada “See The Light” (sino solo hace falta escuchar sus últimos EP´s y versiones).

Buena jugada maese Tobias, aunque tenga claro que para muchas personas “ha perdido” la poca integridad que le quedaba tras “Meliora”. Para el resto de personas que no juzgamos tan facilmente ni somos de señalar con el dedo seguiremos bailando de manera frenética como lo hace el Cardinal Copia en “Rats”. No es un disco mejor o peor que otro, tiene sus puntos flacos, pero al menos ya finaliza de una vez por todas la transición del grupo a la radiofórmula. Esto es Ghost ahora y lo que seguirán siendo para relevar a los que se marchan, aunque ironicamente tirando del mismo sonido que las “momias del rock”.