[review] Health – Rat Wars, claustrofóbico, melancólico e intenso emocionalmente

Por Nekrokosmos

Jake Duzsik – Voz, guitarra
John Famiglietti – Bajo, electrónica
BJ Miller – Batería

01. Demigod
02. Future Of Hell
03. Hateful
04. (Of All Else)
05. Crack Metal
06. Unloved
07. Children Of Sorrow
08. Sicko
09. Ashamed
10. (Of Being Born)
11. DSM-V
12. Don’t Try

Suena a cliché decir eso de “uno de los mejores lanzamientos del género en los últimos años”, pero con ‘Rat Wars’ de los americanos Health se cumple. Cualquier fan del género industrial sabe quienes son, y si sois de navegar por Reddit seguramente habéis escuchado referencias que lo posicionan como un ‘The Downward Spiral’ moderno ¿Por qué tantos fans del metal siguen a la banda? La respuesta puede estar en este disco.

El metal y el industrial nunca han sido ajenos el uno al otro, pero con Health la relación parece estrecharse bastante, y es que según han ido lanzando discos, el sonido se ha hecho cada vez más pesado y duro, haciendo que todo la comunidad metalera los reciba con los brazos abiertos…y eso que la voz de Jake Duzsik podría estar más cerca de Pet Shop Boys que de Judas Priest, pero su vulnerabilidad junto al sonido apocalíptico que le sirve de trasfondo simplemente caza muy bien.

De hecho la voz es una de las cosas más atrayentes de ‘Rat Wars’, y es que el productor Ajay Bhattacharyya (más conocido como Stint, y que ha trabajado sobre todo para artistas de pop como Demi Lovato y Kesha) ha hecho un trabajo excelente doblando las capas en cada pista para darle esa dimensión fantasmagórica que resulta muy pegadiza desde el principio y que a diferencia de otros artistas no termina por ser excesivamente artificial.

La ambientación y los sintetizadores de estas canciones crean algo explosivo que nos mantienen en tensión durante toda su duración. No hace falta complicar las cosas, y es que aquí todo es repetitivo y simplón pero muy efectivo. Un riff de guitarra, una percusión en espiral, y melodías maníacas nos aceleran el corazón y nos trasladan por momentos a una era de máquinas y oscuridad.

El rock alternativo de los 90’s también juega un papel muy importante en su sonido, como si de unos Placebo más siniestros y depresivos se tratase, con una intensidad emocional a la que pocos han conseguido llegar en el campo del industrial. La atmósfera opresiva, melancólica y claustrofóbica de canciones como “Unloved” o “Sicko” (con colaboración de Godflesh) lo encumbran como uno de los mejores discos de la última década. Perfecto ejemplo de como con poco se puede hacer tanto.