[review] Iron Maiden – Senjutsu, una gran píldora prog que digerir

Por José A. Luna

Steve Harris – bajo
Dave Murray – guitarra
Nicko McBrain – batería, percusión
Janick Gers – guitarra
Adrian Smith – guitarra, coros
Bruce Dickinson – voz, piano

01. Senjutsu (Smith/Harris) 8:20
02. Stratego (Gers/Harris) 4:59
03. The Writing On The Wall (Smith/Dickinson) 6:13
04. Lost In A Lost World (Harris) 9:31
05. Days Of Future Past (Smith/Dickinson) 4:03
06. The Time Machine (Gers/Harris) 7:09
07. Darkest Hour (Smith/Dickinson) 7:20
08. Death Of The Celts (Harris) 10:20
09. The Parchment (Harris) 12:39
10. Hell On Earth (Harris) 11:19

Eddie se viste de guerrero japonés para su disco número 17: ‘Senjutsu’ tiene una temática samurái. El título se puede traducir libremente a “táctica y estrategia”, y hace que la banda vuelva a un asalto frontal completo de largo recorrido con muchas gemas ocultas.

Al igual que su álbum anterior, ‘The Book of Souls’, hay que echarle paciencia ya que es largo: doble CD o triple vinilo en los formatos físicos. El álbum fue grabado en 2019, en medio de la gira de grandes éxitos ‘Legacy of the Beast’, pero ha sido guardado hasta ahora. La vena progresiva que ya se veía en sus últimos lanzamientos sale a relucir aquí, y en lugar de singles cortos y resultones del pasado como “Run To The Hills” o “The Trooper” la banda británica nos sumerge cada vez más en el vientre de la bestia para hacer de cada lanzamiento un evento importante. Hay que digerir cada single, cada videoclip, y dejarlo reposar.

Donde ‘The Book Of Souls’ quizás no consiguiese varias escuchas repetidas de fans de la vieja escuela de Maiden, este nuevo ‘Senjutsu’ puede triunfar al ser un disco más balanceado, con las canciones de Adrian Smith en la primera parte levantando el espíritu con una composición bastante interesante. Dicho esto es agradable volver a tener a Steve Harris con sus largas épicas, y que aparezcan más hacia el final del lanzamiento hace que el resultado final sea menos “aventurero”. Podríamos hablar ríos de tinta sobre si una edición correcta hubiese dejado este lanzamiento en un solo álbum y no uno doble, pero está hecho para escucharse de esta manera.

Lejos están esos Maiden de estadios de los 80’s, en la última década de han creado una sombra alternativa donde tenemos a unos Maiden épicos, sombríos y progresivos. Es algo que no cambia en ‘Senjutsu’ pero que sí nos deja más emoción que técnica, canciones más pegadizas como la primera “Senjutsu”, y donde podemos encontrar la colección de canciones más efectivas desde el regreso de Bruce Dickinson con Adrian Smith. Hay un poco de todo para cada fan del grupo, si buscabas esos temas galopantes tienes “Stratego” o “Death Of The Celts” donde también intervienen elementos algo folk, baladas o canciones intensas que incluso pueden recordar al ‘Chemical Wedding’ de Bruce Dickinson.

Iron Maiden siguen en esa disputa clásica en la que enfrentan su genialidad creativa y la pasión interna con lo que demandan sus fans, pero en sus últimos trabajos gana lo primero, y es aquí donde se explica que el sonido de producción siga siendo tarea de Kevin “Caveman” Shirley. Aun así estamos ante un trabajo que intenta conciliar más esa ansia comercial con la dirección artística, al menos más que ‘The Book Of Souls’, y solo hace falta escuchar canciones como “Days Of Future Past”.

La visión compositiva no está unificada, como se demuestra en las diferentes partes del álbum, y aunque Nicko y Dave pueden estar contentos con los que se le ponga por delante, el resto del grupo siempre tira sus terrenos favoritos. En ‘Senjutsu’ vemos que los solos son más tranquilos, lentos, y reminiscientes de los 80’s. Bruce Dickinson ha crecido como compositor al punto que se encuentra ya en el momento máximo de esplendor, y de alguna manera han conseguido que sus diferentes maneras de ver la banda se vean como uno, en un disco con demasiado que explorar.