[review] Katatonia – City Burials, una montaña rusa de emociones y sonidos

Por Nekrokosmos

Jonas Renkse – voz
Anders “Blackheim” Nyström – guitarras, teclados, coros
Niklas Sandin – bajo
Daniel Moilanen – batería
Roger Öjersson – guitarras

Heart Set to Divide
Behind the Blood
Lacquer
Rein
The Winter of Our Passing
Vanishers
City Glaciers
Flicker
Lachesis
Neon Epitaph
Untrodden

Lo nuevo de Katatonia no es el disco que esperabas. Es muy difícil caer y volver a levantarse, también lo es no acomodarse en un sonido y desafiarse constantemente como lo han hecho los suecos, y es que sus fans sabrán perfectamente distinguir hasta 4 etapas diferentes desde su formación. Death, doom, rock alternativo, progresivo…lo que está claro es que Katatonia siempre hace una música muy personal y cruda, música honesta que escapa más allá de las expectativas que se pueda tener sobre ellos. Busca emocionar, y en eso “City Burials” es un disco enorme que puede escapar de cualquier crítica.

Es cierto que llevan más de 10 años experimentando con el lado más tranquilo y sombrío de su sonido, también con el lado más progresivo, y esa gran metamorfosis que supuso “Night Is The New Day” los vuelve a posicionar en un polo opuesto de aquella banda que celebrábamos tanto en “Viva Emptiness” o “Dance Of December Souls”…depende del tipo de fan de Katatonia que seas. No iban a volver por esos derroteros, pero ¿Qué harían ahora? ¿Una continuación de “The Fall Of Hearts”? La verdad es que no, y aunque ese disco les haya llevado a conseguir varios nuevos adeptos, estamos contentos de que hayan decidido tomar otro camino, una vez más. Con “Lacquer”, el primer adelanto, ya se sembró la discordia ¿Una canción electrónica con una base más parecida al trip-hop? ¿Nada de guitarras distorsionadas? Pero había algo, la voz de Renkse penetra tan profundo y tras sucesivas escuchas hasta el más escéptico reconoce a “Lacquer” como una gran canción, de esas que caen el saco de similares como “Unfurl” o “Departer”.

Es algo que se va a hacer evidente en los últimos lanzamientos de Katatonia, y que aquí en “City Burials” es muy palpable: el disco nunca te llegará a la primera, tendrás que escucharlo una y otra vez para entenderlo, pero aunque no lo comprendas al completo, sabrás que respira ese crecimiento sin ataduras que la banda tanto ansia. Katatonia juega mucho con esa ambigüedad, como con el segundo adelanto “Behind The Blood” que también descolocó a todos sus seguidores ¿Un nuevo registro tirando por el metal clásico? No se parece a nada que el grupo haya hecho en los últimos dos discos, y aún así lleva el sello melancólico al que estamos enganchados.

Es algo a lo que nos vamos a tener que acostumbrar en este nuevo ciclo de “City Burials”, un disco quizás demasiado dinámico para algunos, con muchos cambios de humor, arriesgando bastante en la segunda parte pero nunca dubitativo. Después de todo ¿A quién tienen que complacer a estas alturas? El que más sorprende de todos ellos es el baterista Daniel Moilanen, que ha sabido adaptar su técnica a las emociones que un disco de Katatonia demanda, porque conecta primero con el corazón y luego con la mente. Que nadie se asuste aquí, “Rein” y “Neon Epitaph” traen la vieja tradición coreable con riffs abrasivos que tanto aman unos y otros, con ese sonido, los versos siniestros y los murmuros, las melodías encantadas.

Cada canción puede tener su propia identidad, pero lo que dejan claro en “City Burials” es que no quieren apresurar las cosas. Ninguna de las canciones de este disco explota del todo antes de los 2 minutos, ya sea la versión pop progresiva de “Lacquer” o la montaña rusa de “The Winter Of Our Passing”, y ese crescendo de bajo y batería se apoya muchas veces en sintetizadores que terminan por dibujar ese paisaje de ensueño, de catástrofe, de calma tras la destrucción. Hay momentos en “City Burials” donde te sentirás en paz, otros en los que te sentirás depresivo, algunos donde la ansiedad te podrá, es como no poder dejar de mirar algo tan violento y bonito a la vez…como por ejemplo la voz femenina en “Vanishers”.

Con “City Burials” llegamos a la conclusión de que sí, que Katatonia a día de hoy son sinónimo de añoranza, melancolía y metal progresivo, pero que todo ello lo pueden hacer añicos en segundos, porque es tan solo una faceta de todo su arte. Aunque suene a cliché, puede resultar bastante difícil leer unas letras y poder identificarse en ellas, pero que la unión de letras y sonidos cree una atmósfera tan perfecta es casi tarea imposible. Si algo hay que darle a “City Burials” es que es uno de esos discos que cambia la percepción de que este tipo de música es solo apta para gente extrema, en cualquier sentido de la palabra.