[review] Killer Be Killed – Reluctant Hero, una gran química en lo ya conocido

Por Nekrokosmos

Max Cavalera – Voz, guitarra
Greg Puciato – Voz, guitarra
Troy Sanders – Voz, bajo
Ben Koller – Batería

Deconstructing Self-Destruction
Dream Gone Bad
Left Of Center
Inner Calm From Outer Storms
Filthy Vagabond
From A Crowded Wound
The Great Purge
Comfort From Nothing
Animus
Dead Limbs
Reluctant Hero

Con tantos supergrupos flotando en el aire, en 2014 Killer Be Killed pasaron un primer momento como uno más de ellos, pero su disco debut demostró que había en ese proyecto algo más que una lucha de egos para ver quién podría capitanear este barco de estrellas. Muchos esperaban que la cosa hubiese acabado allí, pero seis años después nos encontramos con el segundo álbum “Reluctant Hero” que demuestra que Killer Be Killed no fue una excusa más para salir de gira. Si entras sin prejuicios puede que disfrutes, y mucho, de este álbum.

Parece que no mienten en las entrevistas, y en estas 11 canciones se puede respirar ese buenrollismo y esas ganas de pasárselo bien de todos los integrantes, sin legados que defender, sin géneros que perseguir, pero sin intención de alejarse mucho de aquello que en un momento hizo a cada uno conocido. No hay experimentaciones, ni siquiera en la producción y masterización de un disco de metal en 2020, pero han sabido aprovechar lo más pegadizo de cada uno para hacer un disco donde ya sabes lo que te vas a encontrar pero lo sigues disfrutando. Las voces de Troy Sanders y Greg Puciato, una rasposa y otra mucho más melódica, encajan a la perfección para que Max Cavalera interrumpa en los momentos clave para darle una agresividad del metal 90´s que nos recuerda mucho a Sepultura (especialmente en “Deconstructing Self-Destruction”).

Singles como “Dream Gone Bad” recuerdan bastante a lo que hicieron con “Wings Of Feather And Wax”, con coros infecciosos que tardan bastante en irse de la cabeza, pero no deciden balancear todo al lado más “comercial” de su apuesta, también tienen piezas más oscuras y cadentes como “From A Crowded Wound”, o mugre veloz como “Filthy Vagabonds” donde Ben Koller explota su lado más hardcore y le da esa nota diferente en percusión en lugar de seguir la marcha groove de los riffs de hormigón.

Al fin y al cabo hacen una mezcla bastante curiosa del rock alternativo, hardcore-punk y metal de los 90´s, con tres vocalistas donde cada uno aporta lo suyo sin intentar influir completamente en la canción. Cada canción empieza con un grano de arena y termina en una montaña, sin ser demasiado oscuro como para tacharlo de extremo, pero tampoco demasiado melódico para perder filo. No rompe moldes, ni intenta hacerlo, pero que bien sienta gozar con lo ya conocido.