[review] Krokodil – Nachash

Por Nekrokosmos

01. Shatter
02. Skin of the Earth
03. Dead Man’s Path
04. A Life Lived in Copper, But Painted as Gold
05. Reptilia Familiar
06. Porcelain Bones
07. The Collapse
08. Sleep Well, Medusa
09. Ragnarock
10. Sun Riders
11. Sobek
12. Phyllotaxis

¿Os conté que tienen una canción en este disco con el vocalista de Biffy Clyro?

A día de hoy creo que hay pocas personas de este mundillo que no sepan quienes son Krokodil. No, no es porque hayan sido los últimos teloneros de Mastodon en su gira europea (que también por ello) sino porque su guitarrista Allesandro Venturella es el nuevo bajista de Slipknot y ha estado en boca de todos los últimos meses ¿Se merece su disco debut estar a la par de la hype que ha supuesto toda esta promoción gratis? Sin duda es para echarle un par de escuchas.

Resulta justo, tras escuchar estas 12 canciones, que los titanes de Atlanta los hayan confirmado como teloneros sin siquiera tener el disco en la calle, porque mucho de Mastodon podemos escuchar estas canciones. A diferencia de lo que podríamos suponer al tener a integrantes de Gallows, Sikth, Hexes y Canaya (es decir, que su sonido sea una mezcla de todas estas fuentes), el resultado final de “Nachash” es el de un hijo bastardo entre Mastodon y Neurosis, o lo que es lo mismo: sludge y doom, groove y metal americano, con ciertas reminiscencias inclusos a lo mas abstracto de Kyuss.

Se mezclan aquí tempos lentos y pantanosos, con grandes píldoras rockeras como “Reptilia Familiar” (quizás la canción mas pegajosa de todo el álbum) que dan a conocer una verdad absoluta sobre el sonido de Krokodil: componen canciones horribles y difíciles de ver, en el buen sentido de la palabra. ¿Por qué horribles? Porque NUNCA sonará ninguna canción suya en una estación de radio standart (Slipknot, cof cof) ¿Por qué difíciles? Porque no son canciones que entran a la primera ni a la segunda, pero que calan hondo una vez que abres el cofre de todos los detalles que encierra.

Quizás sea ese triple ataque sonoro en las guitarras, el bajo hiriente de James Leach, lo acompasado de Brann Dailor en las baterías o la voz hiriente de Simon Wright minuto tras minuto en un frenesí que detiene el clímax intenso a marchas naturales, ralentizando todo para sorprendernos con piezas instrumentales como “Ragnarock” donde hay sitio hasta para sintentizadores o piezas acústicas.

No es el disco del año, no hacen nada que no se haya hecho antes, pero van por buen camino al no conformarse con el sonido que ya han creado en sus respectivas bandas principales o el de sus influencias. Es lo bueno de Krokodil, que van cavando cada vez mas en terrenos establecidos, para sacar petróleo de pozos a priori ya descubiertos. ¿Os conté que tienen una canción en este disco con el vocalista de Biffy Clyro?