[review] Lamb Of God – Lamb Of God, sangre nueva que infunda una nueva confianza

Por Nekrokosmos

Randy Blythe – voz
Mark Morton – guitarra
Will Adler – guitarra
John Campbell – bajo
Art Cruz – batería

Memento Mori
Checkmate
Gears
Reality Bath
New Colossal Hate
Resurrection Man
Poison Dream (feat. Jamey Jasta)
Routes (feat. Chuck Billy)
Bloodshot Eyes
On The Hook

El fuerte de Lamb Of God nunca han sido las portadas, como queda demostrado en este disco homónimo, pero si hay algo que jamás le podrán quitar a la banda de Richmond es el saber sobreponerse de las adversidades. Varios momentos turbios han envuelto su carrera, si no es la encarcelación de su vocalista es la salida de una pieza clave como la de su baterista Chris Adler, todo ello con la eterna presión de ser los sucesores de Pantera, pero casi 20 años después aquí nos encontramos ante otro álbum que les hace mantener su estatus de imprescindibles dentro del metal actual.

Ese estatus se lo han ganado a través de una combinación de consistencia, carisma y, lo más importante, un metal más grande que la vida misma. Sí, es su primer disco con Art Cruz a la batería, pero que nadie se espere cambios radicales, desvíos estilísticos o incluso sorpresas importantes ya que su noveno álbum de estudio es en efecto otro disco más de la banda, pero con un vigor renovado y una perspectiva fresca. Puede que no parezca mucho puesto así, pero es el mejor disco que la banda ha hecho en mucho tiempo.

Nos lo dejan claro con la primera “Memento Mori”, esto es groove metal y no se han desviado por la tangente desesperada por mantener la frescura. Había ciertos rumores de que Randy Blythe podría estar perdiendo fuerza en su voz, pero en estas canciones queda claro que esos rumores son infundados y que incluso ha expandido la paleta, inyectando drama en ciertas narraciones cuando es necesario, o aplicando la ración justa de melodía dentro de lo salvaje de su estilo. Puede que extrañes a Chris Adler durante unos pocos segundos, pero Art Cruz sella su autoridad de inmediato. Lleva ya varios meses tocando con Lamb Of God en directo, y esa química con el resto de la banda es evidente a la par que estimulante. “Checkmate” es otro clásico del grupo, con una caída de tempo sucia donde no pretenden redefinir nada pero sí demostrar porque sus canciones están siempre cargadas de adrenalina. Una canción como “Gears” podría haber encajado cómodamente en cualquiera de los discos anteriores de Lamb Of God, pero golpea más fuerte y con más intensidad que cualquier cosa que hayan lanzado desde sus inicios.Blythe, en particular, está teniendo el mejor momento de su vida, escupiendo letras como dientes rotos, con sus ojos mirando a la primera fila.

El resultado final es que “Lamb Of God” es un disco más cohesivo y dinámico que el anterior “VII: Sturm und Drang” de 2015. Tiene muchos momentos imaginativos y subversivos, desde la amenaza lenta y agotadora de “Reality Bath” hasta la furiosa y esquizofrénica batería de “Routes” donde Chuck Billy de Testament simplemente lo parte. No se queda atras “Poison Dream” con la colaboración de Jamey Jasta de Hatebreed, en un duelo de voces malignas que hacen todo lo posible por no sobrecargar la canción. Lamb Of God no han cambiado, pero esa sangre fresca que les ha proporcionado una nueva perspectiva en bateria les ha infundado la muy necesaria confianza de una banda que a priori ya lo tenía todo hecho. Se puede decir que nadie mejor que Lamb Of God para hacer ese metal americano cazurro en un terreno donde siempre salen victoriosos.