[review] Leprous – Aphelion, teatralidad y dramatismo suplantando al prog

Por Alejandro B.

Einar Solberg – Voz, teclados
Tor Oddmund Suhrke – Guitarra
Robin Ognedal – Guitarra
Simen Børven – Bajo
Baard Kolstad – Batería

Running Low
Out of Here
Silhouette
All The Moments
Have You Ever?
The Silent Revelation
The Shadow Side
On Hold
Castaway Angels
Nighttime Disguise

Creo que en ‘Pitfalls’ el vocalista Einar Solberg ya dejó claro que tomaba el mando de Leprous y lo conducía a un terreno mucho más dramático que progresivo. En este nuevo ‘Aphelion’ ahonda en ese sentimiento, ralentiza los pasos, y hace cada vez más real el hecho de que esta banda se está convirtiendo en el acompañamiento de un proyecto en solitario del vocalista noruego.

‘Aphelion’ es un disco dinámico, y sin miedo a repetirme, dramático. Tiene una paleta rica en sonido y estados de humor que pueden contentar también a fans fuera del progresivo, un terreno en el que la banda intenta incursionar cada vez menos. Cuentan en este lanzamiento con un exquisito acompañamiento de cuerdas, sonidos electrónicos y voces más allá de lo imposible. También hay que decir que como mucho discos del estilo, cada vez que uno lo escucha descubre más cosas y va pelando más capas para llegar al poder que tiene cada canción de ‘Aphelion’ por sí sola.

En su séptimo disco Einar Solberg ha llevado sus melodías por un camino entre el synth pop y el rock duro, algo que fans de discos como ‘Tall Poppy Syndrome’ o ‘Bilateral’ ya le reclamaban en el anterior ‘Pitfalls’ y que seguramente empiecen a abandonar el barco tras escuchar estas 10 nuevas canciones. No es algo que la banda haya ocultado en su evolución, pero perfectamente podemos hablar de dos Leprous bastante diferentes en los últimos 10 años. Es innegable que lo más atractivo a día de hoy es la voz, que Solberg utiliza como un instrumento que añade muchas otras dimensiones a unas composiciones que apoyadas por la orquestación se vuelven mucho más profundas tirando hacia la oscuridad. Hay momentos de energía y fuerza, sí, pero son cada vez menos.

En canciones como “Running Low” o “The Shadow Side” utilizan las secciones de jazz o la orquestación no como un simple adorno para darle armonía a las melodías, sino como la pieza clave de teatralidad necesaria. Es curioso que teniendo a unos músicos tan versátiles sean temas como la balada “Castaway Angels” lo que más brille en este lanzamiento, cuando solo presenta guitarras acústicas y un piano. Estos Leprous tiran más de emoción que de destreza, y con ello amplían su mercado. Hay momentos como “Nighttime Disguise” donde la canción pide unas voces agresivas, pero Einar arrastra las cosas a su terreno dando la impresión de cortar un poco las alas. La transición ha sido completada, dejando pocos pero algunos chispazos de genialidad del resto de la banda.