[review] Lucifer – IV, ideas trasnochadas que ya no sorprenden

Por Álvaro Knipe

Johanna Sadonis – Voz, teclados
Nicke Andersson – Guitarra, batería
Martin Nordin – Guitarra
Linus Björklund – Guitarra
Harald Göthblad – Bajo

01. Archangel Of Death
02. Wild Hearses
03. Crucifix (I Burn For You)
04. Bring Me His Head
05. Mausoleum
06. The Funeral Pyre
07. Cold As A Tombstone
08. Louise
09. Nightmare
10. Orion
11. Phobos

El pop maligno con aires de doom ha hecho de bandas como Ghost todo un éxito de ventas y los ha encumbrado a la escena de bandas de estadio por todo el mundo. Muchos podrán quejarse de ese híbrido como si de una blasfemia se tratase, pero lo cierto es que es bastante resultona. La primera escucha del single “Crucifix (I Burn For You)” de Lucifer nos ha trasladado a ese mismo feeling pero con un resultado diferente.

Johanna y Nicke vuelven en un manto de rock siniestro que se puede calificar por momentos como proto-heavy pero que a pesar de una formación de superestrellas con los guitarras Linus Björklund y Martin Nordin descansa más en la simpleza de lo pegadizo y repetitivo. Su cuarto álbum nos arrastras hacia terrenos blueseros, con líneas vocales que hacen un homenaje peligroso a los 60’s y 70’s en un intento de conseguir un hit pegadizo pero que nos presenta ideas trasnochadas en un disco en el que también se alejan de la imaginería ocultista que tanto nos atrajo en los otros tres discos.

No pudieron salir a promocionar su anterior álbum debido al confinamiento, y grabaron este ‘IV’ en su lugar, un disco que no llega a aburrir pero que tampoco excita como debería, posicionándose por detrás de otros lanzamientos de rock doom setentero más interesantes que han salido en este 2021. Hay momentos de grandeza, como por ejemplo en la canción “Mausoleum”, donde recuperan algo de su vieja chispa, pero me temo que no es suficiente para salvar un disco que parece hecho sin ganas.

Han pasado de ser una interesante apuesta de doom rock a dejarse influenciar por un rock insulso en el que hasta la impresionante voz de Johanna Sadonis falla al no realizar armónicos ni tener el apoyo en coros del resto de la banda. Aquí tenemos canciones con las que difícilmente uno podrá identificarse o reconocer como una evolución a mejor de lo que ya nos habían presentado antes, y el problema no está en seguir una fórmula de retro rock, sino en no entretener.