[review] Mantar – The Modern Art of Setting Ablaze, la vuelta a la crudeza y la genialidad de la mugre

Por Noir Grapes

Hanno – Guitarra, voz
Erinc – Batería, voz

1.The Knowing
2. Age of the Absurd
3. Seek + Forget
4. Taurus
5. Midgard Serpent (Seasons of Failure)
6. Dynasty of Nails
7. Eternal Return
8. Obey the Obscene
9. Anti Eternia
10. The Formation of Night
11. Teeth of the Sea
12. The Funeral

¿Qué puedes esperar de una banda cuyo nombre significa “setas” en turco? Una banda que la forman solo dos personas (guitarra y batería) que con una furia sónica atacan a todo lo que se les pone en frente. Clasificarlos es imposible, tienen algo de black metal, algo de punk, algo de sludge y mucho de original, tanto que tras solo 2 años de su disco debut (y patearse toda Europa de gira, incluida España) el sello internacional Nuclear Blast posó sus ojos sobre ellos.

Con el gigante alemán publicaron “Ode To The Flame”, un disco que si bien mantenía ese espíritu DIY del anterior “Death By Burning” de 2014 fue criticado en parte por tener un sonido demasiado pulido para el caos que nos tomó por sorpresa a todos cuando escuchamos por primera vez lo que hacía este dúo. Lo que hacían en sí no cambió, solo nos mostró su cara más “amable” y “limpia”, aún así sorprendente. Con este disco consiguieron mejores posiciones en los festivales, salas mucho más grandes, y por supuesto el amor incondicional de varias escenas. Siempre se consieraron fans de Motörhead e influenciados por la música de Lemmy, lo que les llevó a simplificar su sonido hasta lo más básico.

Quienes no veían con buenos ojos ese “lavado de cara” en “Ode To The Flame” pueden sonreir tranquilos, porque este “The Modern Art Of Setting Ablaze” los devuelve a la mugre, a las canciones afiladas, a esas voces podridas y esas guitarras demasiado bajas de tonalidad, a esa especie de jam que fusiona distorsiones con golpes alocados. Estas 12 canciones son mucho más sucias, mucho más pesadas, y mucho más cercanas al black metal que nunca. No solo deciden apoyarse en guitarra y bajo, también tiran de teclados, y más que melodía aquí encontrarás mucho nihilismo sonoro.

Desde la intor “The Knowing” sabemos que las estructuras y la manera de componer de Hanno y Erinc ha vuelto a ser la hace 4 años, como si lo publicado anterior solo haya sido una prueba. A pesar de contar con tantas canciones en este álbum nos complace informar que ninguna es de relleno, y sin ser un disco conceptual (aunque la banda se curra bastante el concepto no solo lírico y visual en todas sus piezas) parece como si todo encajase una vez escuchado al completo…hasta los momentos transitorios de relax como “The Formation Of Night”.

Hasta resulta bizarro que con solo dos tres instrumentos (incluyendo la voz) puedan recrear tanta variación, incluso dentro de una misma canción. Desde lo más reconocible de su catálogo actual en piezas como “Age Of The Absurd” hasta nuevas experimentaciones como en “Taurus” donde dejan paso a la melancolía hasta luego fundir los plomos con su crudeza y agresividad. En “The Modern Art Of Setting Ablaze” consiguen darle algo de groove a su instrumentación, haciendo que por momentos las voces no sean tan necesarias. Aquí la rítmica la trabajan a la perfección, cada parte del disco va construyendo lentamente la tensión hasta desatarla en un frenesí violento hasta que queramos reventarnos la cabeza contra la pared. Su mejor obra, sin duda alguna, y la más completa.