[review] Nightwish – Endless Forms Most Beautiful

Por Mariano Bacigaluppi

Floor Jansen: Voz
Marco Hietala: Bajo eléctrico, voz principal masculina, coros, guitarra acústica
Emppu Vuorinen: Guitarra eléctrica, guitarra acústica
Tuomas Holopainen: Teclado, piano
Kai Hahto: Batería, Percusión
Troy Donockley: Gaitas, flautas, coros, bodhrán, guitarra acústica

1.     «Shudder Before the Beautiful» 6:29
2.     «Weak Fantasy» 5:23
3.     «Élan» 4:45
4.     «Yours is an Empty Hope» 5:34
5.     «Our Decades In the Sun» 6:37
6.     «My Walden» 4:39
7.     «Endless Forms Most Beautiful» 5:07
8.     «Edema Ruh» 5:15
9.     «Alpenglow» 4:45
10.     «The Eyes of Sharbat Gula (Instrumental)» 6:03
11.     «The Greatest Show on Earth» 23:58

 Nuclear Blast

Vuelvo al comienzo y la decepción sigue en aumento. Me ha parecido un disco, en su suma, sin ninguna clase de inspiración, magia, entusiasmo inclusive, y que parece haber sido compuesto en diez minutos. Sinceramente y, me duele mucho decirlo, creo que la única razón para ver a la banda en directo sería escuchar cuatro o cinco canciones de sus cinco primeros discos cantadas como corresponde.

Sinceramente cuesta bastante encarar la crítica de un disco de una banda que te gusta, o mejor dicho te gustaba mucho y la decepción se maximiza con cada nueva escucha.

Disfruté en grandes dosis los tres primeros discos de la banda. Un escalón más abajo aquel “Century Child” de 2002 y volví a tener esperanzas con su “Once” que súbitamente desaparecieron con la invitación a salir de la banda de la vocalista Tarja Turunen. Tanto “Dark Passion Play” con su nuevo fichaje a la voz, Anette Olzon, pasaron desapercibidos para mi e “Imaginaerum” me pareció una gran muestra instrumental y compositiva, al igual que toda la idea cinemática a su alrededor, y que bien o mal la vocalista sueca defendió y sacó adelante bastante bien.

Después de un nuevo culebrón en el seno de la banda, una vez más, la magnífica vocalista de origen holandés Floor Jansen continuó con la gira programada, tiempo después se la confirmó como vocalista oficial y, a posteriori, grabó las voces del disco, razón de esta review, “Endless Forms Most Beautiful”. Y aunque el título haga referencia en exclusividad a Charles Darwin, y su teoría de la evolución, me ha parecido totalmente una antítesis de esto mismo. Es decir, una involución en materia sonora y un desperdicio de tener a quien quizás sea la mejor cantante del género en la actualidad y no saber sacarle partido.

Está claro que Tuomas Holopainen, el cerebro detrás de la banda, ya hace algún tiempo parece que se ha dedicado casi exclusivamente a escuchar y querer recrear Bandas Sonoras, al más puro estilo de Hans Zimmer o Danny Elfman, cosa que no me parece en absoluto mal, es más, siempre he defendido y defenderé las inquietudes y libertades de los artistas a la hora de la composición más allá de querer vender singles o de hacer la misma canción hace cuarenta años, pero ese aquí no creo que sea el problema, o al menos lo que me ha dejado en claro la decena de veces que he escuchado el disco.

Éste se abre con la pegadiza Shudder Before The Beautiful. Guitarras afiladas que se fusionan con arreglos orquestales al más puro estilo de su anterior disco. Entra Floor y su voz y… ¿Hacerle cantar eso? ¿Esta es la misma cantante que ha maravillado y deslumbrado en AFTER FOREVER y se ha enfurecido y embrutecido en REVAMP? El duelo guitarra/teclado es realmente llamativo pero no puedo quitarme de la cabeza que quien está detrás del micrófono es Floor Jansen o una parte de ella…

Weak Fantasy tiene un comienzo realmente arrollador y majestuoso con la misma fórmula que su predecesora… Riffs aguerridos y arreglos orquestales. Nuevamente la voz susurrante ¿susurrante? de la cantante holandesa que despunta un poco en el estribillo pero nunca logra deshacerse de ese halo místico, murmurante y apacible que mostrará durante casi todo el CD. Elan es el primer single y con un aroma celta por antonomasia. Las guitarras prácticamente serán meras acompañantes en los casi cinco minutos de vida. Single radial que por momentos, puntuales, la voz de Floor se asemeja a la de Tarja.

¿A que no sabéis como suena Yours Is An Empty Hope? ¡Bingo! Arreglos orquestales y guitarras punzantes. Coro grandilocuente en su ecuador y un coro de niños a posteriori. Final machacón con Marco Hietala a las voces. Our Decades In The Sun es una balada/medio ritmo donde curiosamente más me gusta la voz de Floor Jansen, donde más alarde hace de ella y puede mostrar todo su potencial.

My Walden parece un rip-off del galardonado, y ya versionado por la banda, Over The Hills And Far Away del desaparecido Gary Moore, aunque con el correr de los minutos se va desinflando y perdiendo interés. Eso sí, debo reconocer que la voz de Floor es sencillamente alucinante en varias partes de la canción. La homónima Endless Forms Most Beautiful por momentos recuerda a los NIGHTWISH de antaño, esos que captaron mi atención por el disco “Oceanborn”. Musicalmente recuerda infinitamente a esa época de los finlandeses y me hubiera gustado un cierto toque operístico para engrandecer la canción.

Edema Ruh en su comienzo instrumental recuerda bastante a los también finlandeses HIM, luego se convierte en un tierno medio-ritmo que pasa bastante desapercibido. Con Alpenglow se recuperan nuevamente las esperanzas de los añejos NIGHTWISH, en parte, ya que el estribillo parece una melodía ya escuchada en el Imaginaerum. Digamos que se le puede considerar un híbrido entre los antiguos y los actuales NIGHTWISH. Subida de tono al final junto a subida emocional que no la hace parecer del todo estándar.

Para la instrumental The Eyes Of Sharbat Gula, más allá de la supuesta inspiración en esa memorable fotografía del National Geographic, pareciera que Tuomas Holopainen dejó de lado las OSTs de Zimmer y Elfman y pasó a escuchar el “Carmina Burana” de Carl Orff y quizás lo encadenó con la “Musica Ricercata II” del húngaro György Ligeti después de ver EYES WIDE SHUT.

La canción que cierra el álbum es The Greatest Show On Earth y cuenta nada más y nada menos que con casi veinticuatro minutos de música. Sacar adelante una canción de ese metraje por una banda de Rock (y sus vertientes) siempre me ha parecido algo complejo porque me transmite que cuantos más minutos más música habrá, y cuanto más variada y atmosférica sea ésta, la canción así sumará más enteros. Así, a bote pronto, se me vienen a la cabeza, por citar algunos ejemplos, la magnífica “The Oddysey” de SYMPHONY X o la grandilocuente y majestuosa “Dante’s Inferno” de ICED EARTH. Volviendo a NIGHTWISH, y a la review, los primeros seis minutos son puramente instrumentales, con el característico sonido cinemático de la banda ya con la entrada de la voz, un atisbo de Power Metal que sonará entre los minutos 7:15 y 7:45, que se han convertido en los treinta segundos favoritos de todo el disco y que a posteriori volverán a repetir en al menos dos oportunidades más. Cercanos al minuto quince habrá un nuevo indicio de los NIGHTWISH del Oceanborn/Wishmaster y a posteriori hasta el final, hablamos de unos seis minutos, encontraremos nuevas tenues muestras orquestales, relatos rhapsodianos y poco más.

Vuelvo al comienzo y la decepción sigue en aumento. Me ha parecido un disco, en su suma, sin ninguna clase de inspiración, magia, entusiasmo inclusive, y que parece haber sido compuesto en diez minutos. Sinceramente y, me duele mucho decirlo, creo que la única razón para ver a la banda en directo sería escuchar cuatro o cinco canciones de sus cinco primeros discos cantadas como corresponde.