[review] Pain Of Salvation – Panther, un disco raro y amorfo

Por Oscar B.

Daniel Gildenlöw – voz, guitarra
Johan Hallgren – guitarra, coros
Léo Margarit – batería, coros
Daniel Karlsson – teclados, coros
Gustaf Hielm – bajo, coros

01. Accelerator
02. Unfuture
03. Restless Boy
04. Wait
05. Keen To A Fault
06. Fur
07. Panther
08. Species
09. Icon

Desde que fue diagnosticado con trastorno por déficit de atención con hiperactividad, Daniel Gildenlöw ha sido una especie de portavoz en el mundo del prog sobre como la sociedad trata a las personas con autismo o con problemas de salud mental en diferentes aspectos. No es raro que esas inquietudes las haya trasladado a su música, y que “Panther” vuelva a ser otra vuelta de tuerca que deje despistados a muchos fans. Nada raro en el mundo de PoS.

Se ha dicho millones de veces eso de que para ser realmente progresivo hay que ser diverso y evolucionar el sonido constantemente, pero los fans de Pain Of Salvation más que nadie saben esperar lo inesperado. De lo que no se puede culpar a los suecos es de repetirse, pero tampoco se puede culpar a los fans por quedarse con la boca torcida al escuchar los singles de adelanto de “Panther”. Ya nadie espera un “Remedy Lane”, pero cuando uno empieza a cogerle el gustillo al rumbo que ha tomado la banda, Gildenlöw decide cambiarlo.

Olvidense del oscuro “In The Passing Light Of Day” de 2017, porque el proceso creado sufre una transformación total. En “Panther” el grupo explora los miedos y frustraciones de su líder, en canciones de las más densas y desafiantes que les hemos escuchado hasta ahora. Su prog “moderno” se convierte en tensión, todavía con un sonido duro, pero casi escondiendo las guitarras y disfrazándolas con sintentizadores y una fuerte presencia de los teclados. El toque emocional lo da con su acercamiento al pop y la eletrónica, que vienen aderezadas de un despliegue vocal bastante intenso y melódico.

El uso de vocoder, secuencias de batería y hasta de cacofonías entre funk, intento de rap y groove le dan un toque futurístico a estos Pain Of Salvation de 2020, que por momentos no olvidan unos momentos más rockeros en los que Léo Margarit arroja verdaderas bombas detrás del kit de batería. Si eres fan de los cacharros que arrojan sonidos extraños sobre guitarras con afinaciones extrañas este es tu disco, así como si piensas que lo progresivo es más un estado mental que un género. No dejan las experimentaciones ni en “Icon” de 13 minutos, una pieza que dejará a muchos con la mirada perdida. Lo que tenemos que apreciar aquí es que Gildenlöw no se ha acomodado y no ha perdido las ganas de hacer música con sentimiento. “Panther” muestra una vez más el gran potencial del grupo…hasta que se aburran de lo que están haciendo.