[review] Paradise Lost – Ascension, un viaje más hacia lo oscuro, pero con una brillante lucidez creativa

Tiempo de lectura: 3 minutos

Por David Alonso

Steve Edmonson – Bajo
Greg Mackintosh – Guitarras y teclados
Aaron Aedy – Guitarras
Nick Holmes – Voz
Jeff Singer – Batería

01- Serpent On the Cross
02- Tyrants Serenade
03- Salvation
04- Silence Like the Grave
05- Lay A Wealth Upon The World
06- Diluvium
07- Savage Days
08- Sirens
09- Deceivers
10- The Precipice
11- This Stark Town
12- A Life Unknown

Conseguir despertar interés y mantener la riqueza creativa tras 16 álbumes de estudio y casi 40 años de carrera, es una cualidad que muy pocas bandas consiguen mantener. Paradise Lost, en su decimoséptimo viaje de estudio con ‘Ascension’, no solo nos demuestra que se encuentra en ese selecto grupo, sino que, es una excelente carta de amor a toda su historia e inspiraciones dentro del gótico y los sonidos más oscuros.

Y es que desde los primeros acordes y ese pedazo de estribillo melódico de “Serpent On The Cross”, ya puedes vaticinar que se avecina un viaje a la oscuridad que consigue elevar al oyente a diferentes géneros y estilos.

La rasgada voz de Nick Holmes será la tónica habitual, acompañado por la excelente aportación de Greg Mackintosh que, con sus punteos más melódicos en estribillos y puentes, consigue danzar como alma libre por la gran mayoría de temas, con excelente comunión con el resto de instrumentos. Aaron Aedy, por otra parte, será el responsable de mantenernos en la oscuridad a base de riffs con una clara base doom y gótica, donde me ha sorprendido el notable uso de palm mute y tempos más acelerados durante algunos tramos del redondo.

Cuando hablaba en ese párrafo inicial de inspiraciones de la banda, me refiero a temas como “Tyrants Serenade” donde durante todo el corte se respira un cierto homenaje a Type O Negative, con ese estribillo coral y oscuros puentes que evoca a la formación del legendario Peter Steele y que Paradise Lost consigue darle su propio sello compositivo.

Seguidamente, una marcha fúnebre en “Salvation” nos transporta al doom más decelerado y contundente, donde, como comentaba, Mackintosh consigue imprimir ese toque más melódico, mientras Greg surca los infiernos con su rítmica.  Todo esto forma parte de la primera mitad del corte, desembocando en un melódico estribillo y un tramo donde todo se acelera, creando un absoluto clímax, para luego devolverte a esa oscura lentitud inicial. Sin duda es uno de los mejores temas de este ‘Ascension’ y denota la brillantez compositiva en la que se encuentra la banda.

“Silence Like the Grave”, cargada de palm muteo thrasero, pone en valor la guturalidad de Nick Holmes, mientras que “Lay A Wealth Upon The World” retorna al gótico en un excelente estribillo limpio y coral.

Lamento ser tan repetitivo, pero la labor de Greg Mackinstosh en este ‘Ascension’ es magistral, con las melodías iniciales de “Diluvium” que preceden a un segundo tramo que acelera y decelera con inteligencia. Por otro lado “Savage Days” pone el punto de pausa y relajación y nos evoca a esos Paradise Lost que se abrieron a un público mayor, sin perder un ápice de su esencia oscura, pero con un sonido más amplio de miras.

Continúa este viaje con “Sirens”, donde su estribillo nos vuelve a dar otra dosis más de épica y melodía, sin necesidad de acelerar el tempo, para en “Deceivers” pisar sin miedo el pedal en sus puentes.

Acercándonos ya al tramo final de este ‘Ascension’, irónicamente y haciendo opuesto honor a su título, nos transportamos a los sonidos más agresivos y oscuros del redondo, donde “The Precipice” cuenta con los tonos más graves y rasgados de Nick Holmes durante todo el plástico, “This Stark Town” saca a pasear el doble bombo en un tramo instrumental que juguetea con el black melódico y “A Life Unknown” sacará la lagrimita a aquellos fans del gótico más limpio y directo, con un Mackinstosh excelso, una vez más.

Puede que la sobresaliente calidad de este ‘Ascension’ sea en parte culpa de su reciente regrabación de ‘Icon’, donde seguramente ha habido un reencuentro de identidad y un aluvión de nuevas ideas, ya que los británicos han conseguido entregar uno de sus mejores discos en toda su abultada carrera y además explorando diferentes elementos de lo oscuro en el proceso, homenajeando a su propio legado y manteniendo la frescura.