[review] Parkway Drive – IRE

Por Nekrokosmos

Winston McCall – Voz
Luke Kilpatrick – Guitarra
Jeff Ling – Guitarra
Ben Gordon – Batería
Jia O’Connor – Bajo

1. Destroyer
2. Dying To Believe
3. Vice Grip
4. Crushed
5. Fractures
6. Writings On The Wall
7. Bottom Feeder
8. The Sound Of Violence
9. Vicious
10. Dedicated
11. A Deathless Song

Es uno de esos casos raros de estudio cuando se le culpa a un músico por innovar, ya que normalmente tanto fans como prensa siempre queremos empujar a las bandas a la renovación eterna de un sonido, justamente para no aburrirnos de sus cantos de sirena.

Pero también tenemos que saber que una cosa es explorar un sonido definido y atravesar sus fronteras en búsqueda de nuevas aventuras, y otra totalmente diferente es darle un giro de 180 grados a piezas tan iconicas de la banda como “Horizons” o “Killing With A Smile”. No es que se trate de un disco malo, sino que es un disco que sorprende bastante para lo que nos tenían acostumbrados.

La calidad de los australianos parece haberse limitado en favor de un ritmo mas lento, casi sin breakdowns y donde predominan los riffs facilones para el single radial. Es en las primeras 5 canciones de “IRE” donde podemos ver con toda claridad la fórmula suavizada que han elegido seguir de ahora en adelante, incluso con ciertas influencias del nu metal como en “Crushed”. También hay momentos de incertidumbre, como ese piano y la voz de Winston en “Writings On The Wall”, o la clarísimas segunda parte de “Wild Eyes” (de su anterior álbum “Atlas”) en “Bottom Feeder”. Pero digamos lo que digamos hay una cosa cierta: la voz de McCall se mantiene firme y sin ninguna grieta, incluso en los growls donde parece haber perfeccionado esa técnica por la que se hizo mundialmente conocido.

El single “Vice Grip” tiene esas reminiscencias ochenteras con las cuales parece que la banda quiere que se la asocie a partir de ahora, y hay momentos de lucidez como en “A Deathless Song” donde realmente podemos vislumbrar la eficiencia compositiva del grupo (esa intro acústica que tan bien funciona). La sensación final es la de que “IRE” es el tropiezo de la banda en una discografia tan correcta como la suya, incluso por debajo de “Deep Blue”.

A pesar de lo que muchos puedan pensar no se trata del cambio de sonido de la banda, sino de la ejecución en sí. Es una lástima que haya ocurrido en este momento, pero hay que reconocer los cojones que tiene el grupo de hacerlo en su momento de mayor popularidad. Queda ver como defienden el trabajo en directo:

8 de febrero – Barcelona
9 de febrero – Madrid