[review] Pink Floyd – The Endless River

Por Nekrokosmos

1. Things Left Unsaid
2. It’s What We Do
3. Ebb And Flow
4. Sum
5. Skins
6. Unsung
7. Anisina
8. The Lost Art of Conversation
9. On Noodle Street
10. Night Light
11. Allons-y (1)
12. Autumn’68
13. Allons-y (2)
14. Talkin’ Hawkin’
15. Calling
16. Eyes To Pearls
17. Surfacing
18. Louder Than Words

Hay que tener mucho cuidado al hablar de Pink Floyd, y es que no se puede tomar a la ligera una de las bandas fundamentales y mas influyentes de la historia de la música (y ya no digo rock, sino hablo de la música en general). También hay que tener mucho cuidado de no entrar en el juego de ser un fanboy de Floyd y aceptar lo que venga, sino que hay que ser muy meticuloso y tener la mente despejada. Para mi por ejemplo ha sido un balde de agua fría nada mas al enterarme que una banda de estas dimensiones (y a la que todos le tenemos un inmenso cariño) decida despedir su carrera discográfica con un décimo quinto álbum en el que no cuentan con quien fue uno de los artífices de su éxito: Roger Waters… no entraré en rencillas de si que versión es mejor o no, quienes son los pilares fundamentales del sonido Floyd o no, pero si no lo decía no me quedaba tranquilo.

Si, David Gilmour se ha encargado de dejarnos claro que se trata de un disco tributo al fallecido Rick Wright, pero también ha resaltado el hecho de que se trata de un nuevo (y final) disco de Pink Floyd, y la verdad es que de nuevo tiene bastante poco. Si has vivido debajo de una piedra durante todo 2014 te comentamos como surge el proyecto: se trata de canciones descartadas de las sesiones de grabación de “The Division Bell” de 1994, ya que en ese entonces Pink Floyd pensaron en sacar “The Division Bell” como un disco doble, siendo el segundo álbum mucho mas atmosférico e instrumental…y eso es lo que tenemos hoy día con “The Endless River”.

Entonces, estas 18 piezas (algunas de una duración inferior a 2 o 3 minutos) se han agrupado en cuatro movimientos, todos instrumentales a excepción de la final “Louder Than Words” donde David Gilmour canta las letras escritas por su mujer Polly Samson (quizás las letras mas débiles de toda la carrera de Pink Floyd). También resalta el hecho de que estas piezas no parezcan nuevas no solo por el hecho de haber sido grabadas en una sesión de otro álbum hace 20 años, sino por los cientos y cientos de guiños a otras canciones del fluido rosa que podemos detectar (es fácil asociar partes a las archi conocidas “Welcome To The Machine” o “Shine On You Crazy Diamond”, sin mencionar incluso secciones de “The Wall”).

Con todo esto no quiero decir que sea un disco poco meritorio del legado ni que no fuese un buen álbum, porque con pequeños destellos como volver la incluir un extracto de la famosa “Keep Talking” de Stephen Hawkins me han ganado, pero llamarlo un “nuevo disco” de Pink Floyd o terminar la carrera de esta manera no ha parecido nada acertado. Lo correcto hubiese sido haber reeditado “The Division Bell” y haber incluido estas 18 piezas en un bonus disc que los fans lo guardaríamos como un tesoro. Cada uno tendrá su opinión, estoy totalmente feliz de poder disfrutar de estas píldoras floydianas hoy día, pero la sensación de lanzar un material de esta manera es la de engaño. ¿Qué necesidad tenian de acabarlo de esta manera? Diga lo que diga en estas líneas son solo pensamientos personales, porque cualquier fan de la música debe conseguir y escuchar este “The Endless River”.

Se trata de Pink Floyd en estado puro (en sus momentos mas atmosféricos), podemos escuchar bastante de los sintetizadores de Rick Wright (después de todo es un tributo a su legado), y la producción final es canela para nuestros oídos. Si, “la suma del todo es mas importante que las partes”, en eso estamos todos de acuerdo, pero la sensación de deja vú no nos abandona en todo el minutaje. En los créditos vemos que David Gilmour aparece como responsable de 15 de estas piezas, Rick Wright como colaborador en 11 de estas piezas, y Nick Mason como encargado de 3 piezas…que cada uno saque sus conclusiones. Sonido psicodélico, chispazos de destreza de Nick Mason, y solos de guitarra de Gilmour que cortan la piel como si fuese mantequilla.

https://www.youtube.com/watch?v=-ExRKMxOlNs