[review] Plini – Mirage, estéril y sin alma

Por Nekrokosmos

01. The Red Fox
02. Five Days of Rain
03. Still Life
04. Aqua Vista
05. Ember

Siempre me he considerado un fiel defensor de ese prog rock / metal de habitación que ha hecho Plini toda su vida, pero hay cosas que no se pueden pasar por alto. Cuando la composición de base es blanda, este ‘Mirage’ tambalea. Le falta algo de integridad estructural, e incluso la gracia y el flow que bandas como Polyphia le han infusionado al género en estos últimos años. Agrupar una serie de solos de guitarra bajo un EP no le ha sido suficiente esta vez, y donde antes hubo paz ahora no hay gloria.

La dolorosa verdad es que hay que ser exigentes al mismo nivel que Plini lo ha sido con sus oyentes durante toda su discografía, y aunque en ‘Mirage’ podemos encontrar fases melódicas bien orquestadas, el resultado final no está ni siquiera cerca de ser memorable más allá de la primera escucha. Es algo que termina decepcionando al saber la capacidad que tiene este gran artista australiano. Las cascadas entre las cuerdas están ahí, los colores que van pasando entre los trastes de su guitarra, pero a todo le falta profundidad y textura.

Al final del día estas cinco piezas se siente como un tributo sin sabor de él mismo, y parece ser que ha sucumbido a la idea ser autocomplaciente ante la gran competencia que tiene por delante. A canciones como “Still Life” o “Five Days Of Rain” le faltan elementos que lo apoyen, y no tienen espacio para desarrollar una atmósfera, hasta que son engullidas por esa especie de jazz que acaba en un callejón sin salida. ¿Puede ser la colaboración de Tosin Abasi lo más interesante de este pack? Es posible, porque no terminamos de ver una personalidad propia en el resto del minutaje.

Ese sentimiento de elevarnos por encima de las nubes con su música parece haberse reducido a cenizas. Canciones como “Aqua Vista” tienen un buen comienzo y parten de una gran idea, pero pronto todo se parte en mil astillas cuando Plini decide volver a la misma masturbación estéril sin pies ni cabeza. Destreza y técnica no le falta, pero si alma. Con todos los elementos sobre la mesa no ha sabido construir algo que vaya más allá del simple asombro momentáneo.