[review] Reaktion – Learning To Die, leales al estilo pero expandiendo su sonido

Por Jorge Fretes

Iván Lara – Cantante
Gustavo Revoredo – Guitarra
Dani Ruiz – Bajo
Xavi F. Vidal – Batería
Álvaro de Prado – Guitarra

1. Paraphilia
2. The Second Law
3. A Piece Of God Within
4. A Death Foretold
5. Learning To Die
6. (’84)
7. The Great Citizen
8. State Of Hate
9. Sweet Desperation
10. C38
11. Toxik Grandma

Dentro de géneros tan populares quien destaca es el que a pesar de usar todo lo que viene en el manual básico consigue dar un acercamiento diferente a lo ya conocido. Se puede ser bueno, se puede tener bastante presupuesto, pero sin innovar lo que se consigue es que un lanzamiento termine olvidado en un mar de nuevas ofertas. Incluso viejos dinosaurios que parecían intocables están sufriendo la ira de la demanda, algo que también ha llegado a los sectores más puristas. La mayoría de la escena catalana del metal parece haber tomado nota, y es por eso que lanzamientos como el “Learning To Die” de Reaktion los recibimos como una bocanada de aire fresco.

Quien haya dicho que todo está inventado en el mundo del metal se ha equivocado, porque con los mismos elementos se pueden lograr infinidad de combinaciones que pueden resultar tan disfrutables como las 10 piezas originales que encontraremos en este disco. En 2016 ya nos dieron muestra de su calidad con el disco debut “Blackmailed Existence” y confirmaron que todavía tenían mucho que decir tras Vivid Remorse, pero la prueba de fuego viene con el segundo disco para ver si podrían sobrevivir a las expectativas creadas y con un cambio en sus filas al incorporar a un nuevo guitarra solista de tan solo 20 años. No sabemos hasta qué punto la nueva sangre en un apartado tan importante ha afectado al resultado de este álbum, pero la realidad es que Reaktion no se han limitado a crear una simple continuación de su debut.

Por suerte no se han arrojado a los brazos de la nostalgia para hacer el vigésimo refrito “old school”, sino que han decidido coquetear un poco con el metal extremo, especialmente en las voces y muy evidente en “The Second Law”, sin perder ese toque melódico en sus composiciones. Aquí vamos a encontrar canciones cortas, veloces, llenas de groove, pero también más técnicas que en “Blackmailed Existence” y por sobre todo con más diversidad. El tiempo es oro y en lugar de rellenar minutos de cada canción deciden atacar de manera directa para que las canciones no resulten monótonas. Los tornados que crean Gustavo y Álvaro en guitarras hacen que cada canción suene a un nuevo universo, en el que todo lo ata la producción de Mr. Ax, con quien repiten en Axstudio.

Muchas veces sientes como si hubiesen hecho alquimia uniendo influencias del speed metal con progresiones cercanas al death metal (especialmente con un tono de guitarra que le da un toque más agresivo), añadiendo la rapidez caracteristica del thrash en un ballet de riffs que adquieren un color más complejo si lo comparamos a su anterior referencia. Diría que al momento de componer estas canciones se han centrado más en entregar momentos momentos memorables, riffs y líneas melódicas que se queden incrustadas en la mente, más allá de hacer una burda exhibición de su capacidad como músicos.

Reaktion no son otra banda aquí, siguen siendo aquellos que escuchamos hace 3 años pero una versión más oscura y donde los coros no tienen tanto peso (al menos en la primera parte del álbum). En su lugar los solos de guitarra se hacen imprescindibles, tanto como los cambios de registro de voz hasta varias veces en una misma canción como en “Sweet Desperation”. Una carta de amor al thrash metal donde el único medio tempo es la canción que da título al álbum, en donde no se olvidan del metal más clásico, de esa batería frenética de Xavi F. Vidal que nos acelera el pulso, y donde desde la genial portada nos traslada a un mundo más siniestro como si estuviésemos en 1984.