[review] Rhapsody of Fire – Challenge the Wind, un claro ejemplo de que más rápido no tiene por qué ser mejor

Por David Alonso

Giacomo Voli – Voz
Alex Staropoli – Teclados
Roby de Micheli – Guitarras
Alessandro Sala – Bajo
Paolo Marchesich – Bateria

01. Challenge the Wind
02. Whispers of Doom
03. The Bloody Pariah
04. Vanquished by Shadows
05. Kreel’s Magic Staff
06. Diamond Claws
07. Black Wizard
08. A Brave New Hope
09. Holy Downfall
10. Mastered by the Dark

En palabras del propio Alex Staropoli, este ‘Challenge the Wind’ viene con la intención de ser un álbum directo, carente de baladas que entorpezcan el ritmo y con una velocidad endiablada. El resultado, y tras 13 álbumes de estudio (sin contar las interminables ramificaciones de la banda), es que es un disco muy veloz sí, pero tremendamente plano en el ámbito compositivo, repetitivo y, salvo alguna sorpresa, arriesga lo justo y necesario.

No vamos a engañarnos, después de haber escuchado a la legendaria banda italiana en sus 13 anteriores trabajos y en sus innumerables ramificaciones (que daría para poder crear un Rhapsodyverso), es complicado que cualquier disco que saquen a la palestra pueda levantarnos del asiento de la sorpresa o reinventar el power metal tal y como lo conocemos, más teniendo en cuenta quienes han pasado en algún momento por la banda y han dejado un legado imborrable, no solo en su historia propia sino en el power metal en general.

Es por ello que no critico el hecho de que la banda quiera ser conservadora con su sonido, ya que es un excelente recurso para conseguir contentar a tus fans más acérrimos. El problema viene cuando se observa un cierto agotamiento a nivel compositivo que se intenta camuflar destacando aspectos como puede ser el hecho de que las canciones tengan un tempo muy elevado. Pero, a raíz de todo esto, ¿de qué me sirve tener canciones endiabladamente veloces y técnicas si su calidad compositiva no está a la altura? Esto provoca que haya partes como una segunda mitad del redondo donde, tras varias escuchas, no consigo destacar o recordar alguna parte épica o melódica que haya conseguido sorprenderme, quizás en parte por la similitud entre tema y tema pese a que al bueno de Paolo le duelan los tobillos de tanto doble bombo.

Aun así, la primera mitad del disco cumple con notable desde el primer momento, ya que, dando comienzo al disco con un estribillo épico y pegadizo “Challenge the Wind”, hace levantar una sonrisa al oyente gracias a sus dobles bombos característicos de la banda y alguna línea melódica que guarda similitudes con trabajos pasados. Otros cortes como “Vanquised by Shadows” con un muy buen riff inicial, oscura ambientación y probablemente el estribillo más épico del disco junto a “The Bloody Pariah”, son algunas de las canciones que más he disfrutado y con las que he conseguido conectar, correspondiendo a esa primera mitad de la escucha total. En el caso de “Vanquished by Shadows” hubiese agradecido una menor duración, ya que hay partes donde se puede recortar minutaje sin problema.

Para mí, la estrella de este ‘Challenge the Wind’ es curiosamente la canción que más se aleja de un tempo elevado o una épica memorable, para abrazar un estribillo dulzón y positivo junto con unas melodías que te atrapan desde la primera escucha, y es que “Kreel`s Magic Staff”, con sutiles guiños a épocas pasadas (ese solo de vientos en la segunda mitad del corte me ha hecho alzar la ceja durante mis escuchas) ha conseguido atraparme completamente.

Como podéis ver, es un disco que, como he comentado, es bastante plano, donde los integrantes cumplen y no consiguen destacar en exceso, gozando de una primera mitad disfrutable y alguna pequeña sorpresa que les hace salir de su zona de confort, pero que en el resultado final no consigue ser suficiente y se termina derrumbando en una segunda mitad que a más de uno se le va a hacer cuesta arriba.