[review] Soilwork – Verkligheten, el buen renacer de la banda

Por HobaHoba

Björn “Speed” Strid – Voz
Sven Karlsson – Teclados
Bastian Thusgaard – Batería
Sylvain Coudret – Guitarra
David Andersson – Guitarra

1. Verkligheten
2. Arrival
3. Bleeder Despoiler
4. Full Moon Shoals
5. The Nurturing Glance
6. When the Universe Spoke
7. Stålfågel (feat. Alissa White-Gluz)
8. The Wolves Are Back in Town
9. Witan
10. The Ageless Whisper
11. Needles and Kin (feat. Tomi Joutsen)
12. You Aquiver (feat. Dave Sheldon)

Se dice pronto, pero ya es el disco número 11 para los suecos. Nos suena raro que Soilwork lleven ya 11 discos, y es que hubo un tiempo (el mismo en el que el guitarrista Peter Witchers decidió abandonar y volver a la banda un par de veces) en el que Soilwork no hacían más que repetir una fórmula que terminó por cansarnos. Por suerte eso ya es cosa del pasado.

Y es que desde ese “The Living Infinite”, la maravilla doble que funcionó a la perfección para Soilwork, el grupo no ha hecho más que remontar. Dejaron de intentar sonar a sí mismos en una fórmula que quedó obsoleta en 2005, y ahora se dedican a explorar nuevas fronteras (al menos para ellos). Tras desafiarse a sí mismos llegaron a “The Ride Majestic”, donde definitivamente dejaron de ser una banda atada a la nostalgia y empezaron a mostrar que iban sobrados de ideas frescas para quienes los seguían desde hace varios años.

Es curioso que en el mismo tiempo su vocalista Björn “Speed” Strid lanzara The Night Flight Orchestra (un proyecto centrado en el hard rock ochentero de corte casi AOR), porque parte del éxito de estos “nuevos” Soilwork radica en el mismo método empleado por The Night Flight Orchestra: mirar hacia el pasado. Por eso este nuevo “Verkligheten” nos suena tan bien, porque es una continuación natural de “The Ride Majestic” donde la banda sigue siendo relevante al apelar al metal tradicional con una vibra retro.

Lo notamos al escuchar las guitarras de “Witan” o “The Nurturing Glance”, lo vintage de “Full Moon Shoals”, los ritmos de “Bleeder Despoiler” o ese tributo a Thin Lizzy en “The Wolves Are Back In Town”. Soilwork en 2018 son una banda bastante influenciada en la era dorada del rock n roll, que aplica solo en pequeñas dosis su estereotípico sonido “moderno”. Así consiguen crear composiciones muy enganchantes que funcionan a varios niveles.

Te puedes fijar en que cada canción empieza con un groove infeccioso, pero es realmente en el coro donde explota con unas voces que te obligan a seguirlas por su ritmo contagioso. Mucho de la instrumentación de este disco (guitarras, batería, bajo) puede sonar lineal y predecible cuando se escucha por separado, pero lo negativo es algo trivial cuando está claro que el punto fuerte de Soilwork a día de hoy tiene nombre y apellido: Björn “Speed” Strid.

Pocas veces se ha visto un renacer tan exitoso, porque ahondando en territorios retro Soilwork han conseguido encontrar un nuevo potencial que los vuelve a poner de actualidad tras más de 10 años en las sombras. Vuelven a ser una banda de metal melódico interesante, algo que pocos vuelven a conseguir después de llevar 20 años en activo. Si solo In Flames hiciesen lo mismo…

https://www.youtube.com/watch?v=AHZhl_pniUY