[review] SOM – The Shape Of Everything, no tan ambiciosos pero aprovechando todos sus recursos

Por Nekrokosmos

Duncan Rich – Batería
Justin Forrest – Bajo
Joel Reynolds – Guitarra
Mike Repasch-Nieves – Guitarra
Will Benoit – Voz y guitarra

01.Moment
02.Animals
03.Center
04.Shape
05.Clocks
06.Wrong
07.Heart Attack
08.Son of Winter

Escuchar este disco de SOM es sentir un cálido abrazo de shoegaze y post metal con unas vibras muy positivas.

Con su sonido no buscan mostrar el contraste entre ambos estilos, sino que los fusionan de manera cohesiva para buscar los puntos en común. La verdad es que funciona, y consiguen que aunque suene pesado, sus atmósferas y las guitarras melódicas se mezclen como si fueran uno solo.

Con las primeras “Moment” y “Animals” ya se puede tener una visión más o menos clara de a donde querían tirar con este lanzamiento: riffs metaleros bajados de tono y casi hundidos en acordes shoegaze que recuerdan a unos Deftones más alegres, pero todavía mostrando señales de identidad propia. De lo más positivo es que este ‘The Shape Of Everything’ dura solo 34 minutos en sus 8 canciones, donde casi todas las canciones tienen la misma duración y no se pierde la frescura con experimentos sin sentido. Si buscas momentos más duros o abrasivos te puedes pasar directamente a canciones como “Heart Attack” o “Wrong”, donde lo básico y primitivo hacen gala, y dejan de lado otros momentos casi spoken word que podrás encontrar en este lanzamiento.

Se nota que este proyecto lo dirige Will Benoit al completo, no solo estilísticamente sino también en cuanto a la detallada producción. ‘The Shape Of Everything’ suena inmaculado, ni demasiado denso ni demasiado endulzado. Puede sonar a cliché pero es de esos discos que cuanto más escuchas, más empiezas a notar cosas que no habías notado antes, como por ejemplo las guitarras circulares de temas como “Clocks” mientras Benoit está cantando, o las subidas y bajadas de volumen que hacen que “Shape” sea una canción tan especial.

Hay que reconocer que para quien este estilo le parezca monótono el disco se le puede repetir bastante y hasta resultar aburrido, pero volvemos a recalcar la corta duración del álbum y el excelente uso de recursos para quienes disfrutan de las sutilezas que una banda como SOM pueden aportar. Las canciones aquí son cálidas, bellas, y hasta parecen tener un efecto sanador en el estado de humor de las personas que lo están escuchando. No suenan tan ambiciosos como otros proyectos de post-metal que te puedes encontrar ahí fuera, saben de sus limitaciones, pero se saben defender con lo que tienen.