[review] Taste My Sweet Revenge – Us Against The World

Por Nekrokosmos

Maikel Gómez – Voz, teclados
Miquel Juliá – Guitarra
César Rodríguez – Guitarra
Pedro Martínez – Batería

01- Us Against The World
02- Awaken The Serpent
03- Within the Nightmare
04 -From Trash To Life
05- Klyntar
06- Titan
07- Shadenfreuder(Splashing Turd)
08- Thanatos
09- Heretic
10- Humans and Artifacts
11- Final Boss
12- Dreams Of Green (Cover)

En los 90´s explosionó el uso de ciencia ficción en los videojuegos de 16 bits, quizás los que recuerde con más cariño. Cuando pienso en los mallorquines Taste My Sweet Revenge me los imagino poniendo banda sonora a varios de estos juegos, y es que su historia desde 2015 está ligada también a este otro mundillo, en el que también han hecho sus pinitos sacando videojuegos dedicados exclusivamente a la banda. Si su debut “The Last Sent” fue su particular versión del metal en 8 bit, sin duda este pasaje más oscuro y elaborado que encontramos en “Us Against The World” se mete de lleno en el 16 bits con más profundidad, mas definición, y un universo no tan limitado.

Su sonido sigue estando ligado al metal y el uso de electrónica, muy cercano al death metal y coqueteando en momentos con el djent como en “Klyntar”, pero sin dejarse llevar tanto por los clichés del estilo. El gran atractivo de esta docena de canciones es el gancho melódico que llevan, canciones que se quedan contigo a la primera escucha y que son fácilmente reconocibles sin llegar a tontear en el terreno del melodeath. No hacen ascos al lado más clásico del metal, como podemos ver en “Final Boss”, ni tampoco se exceden en la duración de las canciones, pero por sobre todo aunque se trate de un disco más oscuro que su predecesor en ningún momento deja de perder ese gancho y groove que nos hace mover todo el cuerpo.

“Us Against The World” tiene muchas capas, tiene varias partes atmosféricas, canciones que explotan con un caos controlado de sintetizadores, y en donde la repetición de riffs nos va metiendo de a poco en su particular mundo, porque si algo tienen Taste My Sweet Revenge es un sonido peculiar al que pueden adaptar cualquier cosa, como por ejemplo la pieza acústica “Dreams Of Green” del videojuego Primordia que arrastran a su terreno y la convierten en un himno metal del que Peter Tägtgren estaría orgulloso.

Tiense un poco de todo, entre canciones más directas como “Thanatos” hasta piezas más progresivas como “Humans And Artifacts”, pero lo que han parecido priorizar es en no recargar las canciones y no abrir demasiadas puertas que puedan terminar en un colapso del sistema. Cuando en una canción pasan demasiadas cosas hasta 4 minutos pueden resultar una eternidad, por ello me saco el sombrero ante los mallorquines por simplificarlo todo y quedarse con lo mejor.

La voz de Maikel Gómez le da esa densidad que cada canción necesita, y que se adapta de maravilla al tratamiento épico en producción (por ejemplo en “Awaken The Serpent”) que se funde de maravillas entre solos de guitarra y el uso justo de electrónica. Puede que para oídos más tradicionales termine de pecar de repetitivo en algunos momentos, pero así es el lado más nintendocore de su death metal.