[review] The Haunted – Exit Wounds

Por Bárbara Teruggi

1. 317
2. Cutting Teeth
3. My Salvation
4. Psychonaut
5. Eye Of The Storm
6. Trend Killer (feat. Chuck Billy)
7. Time (Will Not Heal)
8. All I Have
9. Temptation
10. My Enemy
11. Kill The Light
12. This War
13. Infiltrator
14. Ghost In The Machine

Me encanta (en estos casos), tener que tragarme mis palabras con cuchara. Después del bajón que supuso el Unseen, y el cual supuso un gran quiebre, y casi la ruina de la formación sueca The Haunted, Patrick Jensen y Jonas Bjöler, quienes habían quedado solos en casa y tuvieron que replantearse al futuro de la banda, decidieron poner orden en el asunto e invocar a dos viejos miembros que no solo aportasen con sus respectivos dones sino con lo idóneo que es volver a tocar con ellos al conocerse ya bastante bien, hablamos del grandísimo Adrian Erlandsson, a la batería, y el bestial y ya bien conocido por los fans de la banda, Marco Aro, a las voces por supuesto. Por último invitan a unirse a ellos a otra figura como lo es Ola Englund.

Pensaba que me iba a decepcionar el disco, de hecho lo cogí con poco entusiasmo, porque el disco anterior que sacaron además de ser irreconocible, provocó que tres miembros de la banda se fueran, Anders Bjöler, Per Möller Jensen y Peter Dolving(aunque este último contribuyó en gran parte a que el disco fuese tan malo con lo cual, casi mejor que se haya largado), con este panorama no las tenía todas conmigo, de hecho yo daba por muerta a la banda, pero parece ser que han resurgido como el Ave Fenix.
P.Jensen y J.Bjöler, siendo los únicos al frente del barco, se pusieron las pilas y después de mucho esfuerzo consiguieron dar con la combinación ganadora.

Personalmente me alegro de que haya vuelto Erlandsson a la formación, si bien P.M Jensen hacía un gran trabajo, Erlandsson también había hecho un ernome trabajo en el primer disco de The Haunted, que en mi opinión está un poco infravalorado, o quizás ensombrecido por el disco rEVOLVEr que, si bien es cierto que es la opera prima de la formación sueca, no se puede decir que aplaste al LP debut, el cual brilla con luz propia y significó el nacimiento de una banda que declaraba sus intenciones de hacerse con un lugar muy respetable dentro del panorama musical. Por qué me enrollo hablando de Erlandsson? Pues porque en este nuevo disco Exit Wounds, esa identidad del primer LP está recuperada y bien patente en todo el tracklist.

En cuanto a Marco Aro, decir que yo siempre he tenido más debilidad por la voz de Peter Dolving, ya que este hombre (cuando no pierde el norte), es una bestialidad de tantos registros que tiene, y por el cúmulo de emociones que Dolving puede desplegar en una sola canción, y aquí puedo invocar viejas glorias como “In Vein”, o “Choke Hold”, “Burnt to a Shell”, “All Against all”, “Abysmal” o “Moronic Colossus”. Pero cuando vi lo que hizo en Unseen solo quería que desapareciera de la faz de la tierra, algo así como cuando un ídolo se te cae del pedestal, y el culebrón que le siguió a continuación fue más lamentable aún, una gran influencia vocal como lo fue para mí, reducida a cenizas (que dudo que resurjan algún día, espero equivocarme).
Pero volviendo a Marco Aro, este frontman también me ha parecido un acierto en los dos discos en los cuales participó, One Kill Wonder y Made Me do It. Recordamos temazos como “D.O.A”, “Leech”, “Tresspass”, “The World Burns”.
Dicho esto, confirmar que en esta nueva entrega Aro se lo deja absolutamente TODO, y que por supuesto una vez más ha sido una muy acertada incorporación, una persona que tiene ganas de trabajar enserio, sin tonterías ni estupideces ajenas a la música que es lo que verdaderamente nos importa a los seguidores de la banda.

En cuanto a las cuerdas, y lo que viene siendo una dirección general de los instrumentales, yo lo ubicaría como una especie de continuación del One Kill Wonder a medio camino del rEVOLVEr, más hacia el lado del primero que del segundo mentados. Se denota un buen tándem de guitarras entre Patrick y Ola, quien se ha adaptado perfectamente a la formación aunque aportando su granito de arena por supuesto, en el cargo de guitarra líder. La bases rítmicas sí que suenan a The Haunted esta vez, lo cual me ha devuelto las ganas de escuchar este y todos sus discos (exceptuando claro cierto bodrio que ya he mencionado).

Entrando un poco en materia de canciones destacables, pondría por encima de todas a una que ya es un instant classic para mis oídos, ni más ni menos que “Trend Killer”, para la cual contaron con la colaboración del grandioso Chuck Billy (Testament), por dios… o por satán, o por quien más les guste, que pedazo de tema, realmente bueno, no sé ya cuántas veces lo he escuchado, y no es que quiera saltarme los demás tracks que son muy buenos pero es que este me ha poseído. A veces los grupos se quedan cortos de guión para el artista que colabora, pero en este caso, la distribución de la letra entre Chuck y Marco, es muy equitativa, y muy lograda, ambos dan el máximo nivel de agresividad vocal, siempre distinguiéndose uno del otro por sus características voces (sobre todo la de Chuck que siempre ha sido muy reconocible). Instrumentalmente digamos que tiene un feeling muy afin a “All Against All”, aunque brilla por si misma sin parecer una mera secuela ni nada por el estilo, digamos que es una canción que podría escuchar perfectamente justo después de “All Against All”. A este punto si no os habéis
dado cuenta de que es mi favorita del disco es que no os habéis tragado mi parrafada.

“Psychonaut” nos devuelve muy atrás en el tiempo, en parte, al primer disco de todos, es muy thrash y el registro que utiliza Aro en esta canción es muy de aquella época aunque no fuese el cantante en dicho disco. El estribillo y los puentes de la canción se me antojan muy del estilo de los de las canciones de Darkest Hour, pero de todos modos es muy acertado como ha quedado encastrado dentro de esta canción, no la hace flojear para nada, sino que le aporta frescura.

“My Enemy” es como un flash que pasa, descarga toda la rabia y se va tan solo un escaso minuto, el cual les sobra para meter de todo en tan escueto tiempo, a eso le llamo yo optimizar y lo otro son tonterías.

No quiero hablar mucho más de canciones sueltas porque simplemente creo que el disco hay que escucharlo como un conjunto, si diré que después de darles otra vuelta en compañía del resto de temas que componen el disco, “Eye of the Storm” e “Infiltrator” no me llamaban para nada la atención cuando publicaron el EP que las contiene, pero, si bien siguen sin ser de las mejores del disco ni acercarse al nivel de por ejemplo las mentadas anteriormente o de “Kill the War”que es colosal de cabo a rabo, pues… si, han subido unos cuantos puntos.

Otra vez, un disco que supera la maldición del single, puesto que todo lo que encontraréis en el disco es mucho mejor que los singles, aunque “My Enemy” por su basta complejidad y contundencia en tan poco minutaje merece mejor puesto que las otras dos claro.

La verdad, insisto en que estoy muy conforme con tener que comerme mis palabras con una cuchara, nunca pensé que este disco me llegaría a provocar una reacción de necesidad tan violenta de querer hacer la review y contar lo mucho que me ha gustado y me gusta este disco. Os recomiendo que si leéis esto antes de comprarlo, no dudéis en hacerlo, y que si ya lo habéis escuchado cuando leáis estas líneas, dejéis unas líneas para compartir vuestra opinión del mismo, sé que más de uno y más de dos estuvieron a punto de tirar la toalla como lo estuve yo, y espero que también os hayáis retractado mentalmente.