[review] Three Days Grace – Outsider, el déjà vu constante de la banda

Por Lucas Capeluto

Matt Walst – Voz
Barry Stock – Guitarra y Coros
Neil Sanderson – Voz y Batería
Brad Walst – Bajo

Right Left Wrong
The Mountain
I Am An Outsider
Infra Red
Nothing To Lose But You
Love Me Or Leave Me
Strange Days
Villain I’m Not
Chasing The First Time
The New Real
The Abyss

Que en 2018 y tras quince años de su primer (y mastodóntico) hit “I Hate Everything About You”, Three days grace sigan entre nosotros es algo cuanto menos curioso, y que se repite en bandas como Breaking Benjamin, Hinder, Shinedown, Seether o 3 Doors Down , todas afines a la banda canadiense.

Pero aquí estamos con su nuevo trabajo, el séptimo disco de estudio y el segundo con su nuevo cantante Matt Walst (también de My Darkest Days) para demostrarnos que aún tienen mucha caña que repartir.

Si entramos a valorar los trabajos previos a este Outsider lo cierto es que TDG han ofrecido más sombras que luces, pero cierto es también que tras la marcha de Adam Gontier, su carísmatico y a la vez problemático frontman, el disco que precede a este nuevo trabajo es muy superior al Transit Of Venus, último y olvidable disco con Gontier a la voz.

Así vamos a por estas nuevas canciones y sin más el disco se abre con “Right Left Wrong”, un tema con un punteo a lo Taproot o Breaking Benjamin y que bien podría haber encajado en su anterior dicho “I Am Machine”, contundente pero sin sonar especialmente heavy aunque bastante resultón.

“The Mountain”, es otro tema marca de la casa muy a lo Trapt, ese rock metal alternativo que tanto se llevaba en Estados Unidos en los 2000 y que tanto le ha dado a Three Days Grace, no aporta gran cosa al disco pero si te gusta la banda y alguna de las citadas más arriba seguro que te conquista a la primera escucha.

Por el contrario con “I Am An Outsider” e “Infra Red” llegan las primeras dudas, y es que si la primera aunque sea pegadiza resulta un poco monótona , la segunda convence mucho más ya que la voz de Matt suena de miedo tanto melódica como algo más áspera. Esta canción recuerda un poquito a lo que hacían en su día Cold y Smile Empty Soul (bandas de las cuales no se acuerda ni dios pero que llegaron a vender discos como churros hace unos 12-15 años atrás). Sin duda de lo mejorcito del disco.

En “Nothing To Lose But You” navegan por la órbita de Linkin Park (en la era Minutes To Midnight) y podría haber encajado en el disco Life Stars Now, pero tampoco aporta gran cosa y resulta curioso como el inicio con la guitarra acústica recuerda un poco a su mega hit “Never Too Late”.

“Me Against You”, es un cliché sonoro que recuerda de nuevo a bandas como Red o Adelita’s Way , lo cual es negativo ya que ninguna de las dos bandas destacaba por su originalidad y sin duda es de lo menos positivo del álbum, una pena.

“Love Me Or Leave Me” es una canción que no términa de explotar y fracasa en el intento de crear una átmosfera, cosa que si pasaba con “Leave Out All The Rest” de Linkin Park o “Blurry” de Puddle Of Mudd, y es una pena porque no es una canción mala sólo que no está bién resuelta.

“Strange Days” es sin duda de las mejores canciones del disco en donde podemos ver la cara más cañera (aunque comedida todo hay que decirlo) de Three Days Grace y aporta algo de color al disco, algo que se mantiene con la rockera “Villain I’m Not”, que te recuerda a cuando ellos, Sick Puppies,Hinder o Art Of Dying sonaban a todas horas en las radios de USA y en la MTV…sin duda un ejercicio de nostalgia bastante bueno.

Es curioso porque cuando nos vamos acercando al final del disco aparecen las mejores canciones como las dos antes mencionadas o la que viene ahora, “Chasing The First Time”. Quizás las tres tengan muchas similitudes, lo entiendo, pero son mucho mejores que el ecuador del disco sin lugar a dudas.

El disco se va cerrando con “The New Real”, en la línea del disco en general pero extremadamente pegadiza y que podría ser uno de los singles del disco. Para el final queda “The Abyss”, un medio tiempo oscuro a lo Chevelle pero que curiosamente es mucho mejor que “Love Me Or Leave Me” o “Nothing To Lose But You”. Oscura, densa , melancólica y bastante atrapante: así se podría resumir “The Abyss” y que es una froma más que correcta de cerrar un disco que aun superando a su predecesor te deja la sensación de que en unos meses te olvidarás del él hasta que la banda nos venga a visitar y te tengas que aprender sus canciones.

Para entendernos no es un mal disco, la producción está bastante justita pero no es malo, simplemente es un “déjà vu” constante dentro de la carrera de TDG. Tras tres años sin disco nuevo ya queda en el oyente decidir si ha merecido la pena o no la espera.