[review] Thrice – Horizons / East, tensión emocional con balance perfecto

Por Alejandro B.

Dustin Kensrue – Voz, guitarra
Teppei Teranishi – Guitarra, teclados, coros
Eddie Breckenridge – Bajo, sintetizadores, coros
Riley Breckenridge – Batería, percusión

01. The Color of the Sky 04:53
02. Scavengers 04:52
03. Buried in the Sun 03:01
04. Northern Lights 03:46
05. Summer Set Fire to the Rain 04:22
06. Still Life 05:14
07. The Dreamer 03:56
08. Robot Soft Exorcism 04:24
09. Dandelion Wine 04:34
10. Unitive / East 03:36

En esta pandemia y confinamiento que hemos sufrido todos en mayor o menor medida, se podría decir que la música ha sido un elemento crucial para sobrellevar meses donde derrumbarse era muy fácil. Dustin Kensrue, siendo uno de los mejores letristas de las últimas dos décadas dentro del rock, tenía mucho que decir en su nuevo álbum y no decepciona con una obra maestra como ‘Horizons / East’.

Hay que reconocer que los primeros singles, por separado, no decían mucho que no les hayamos escuchado en recientes lanzamientos, y es que quizás la música de Thrice ya no está hecha para entenderse por separado con singles resultones. Lo que hacen Thrice en este 2021 es una obra de arte que solo se entiende cuando se ve el cuadro completo, y sin ser un disco conceptual per se, este viaje sonoro no se puede cortar en trozos. Lo primero que nos damos cuenta al arrancar el álbum es que el sonido es diferente a sus más recientes referencias, con una producción que le da un aspecto más rasposo al bajo para que marque la diferencia, con capas de guitarras que antes no eran tan obvias, y con unas voces que parecen más crudas. El que el disco haya sido casi en su totalidad autoproducido hace que Thrice se acerquen en cierta manera a sus raíces (y no, no hablamos en cuanto a estilo).

Se puede escuchar en estas canciones la tensión emocional de Dustin y el resto de la banda desde 2018 hasta ahora, donde sigue predominando el balance entre el cabreo, la preocupación, la empatía, y la esperanza por seguir siendo humanos. Con sus letras y sus sonidos siguen intentando abrirnos los ojos y los corazones, pero sobre todo siguen intentando hacer que la música que se hace con guitarras eléctricas se mantenga interesante en 2021. Este es su gran triunfo: consiguen que el rock de guitarras no sea cosa del pasado.

Han pasado por varias etapas y en lugar de asentarse, siguen persiguiendo experimentar con elementos de géneros como el post-rock e incluso el drone, donde hacen sonar notas que jamás habían tocado y donde se aferran a su intensidad. La espiritualidad de todo lo que hacen se envuelve en una presión atmosférica que arroja luz sobre algo poético que extrañamos en la música mainstream de hoy día. En ‘Horizons / East’, la primera parte de algo más grande, entienden a la perfección el espacio, el tiempo, construir la intensidad justa para dejarla romper en un clímax que pocas bandas de rock han conseguido de manera tan versátil.

Ya puede ser el piano semi jazz de “Northern Lights”, las hirientes líneas de bajo de “Buried In The Sun”, lo pegadizo de “Summer Set Fire To The Rain”, lo lento pero intenso de “Dandelion Wine”, lo abrasivo de “Still Life”, o el monótono final de “Unitive/East”, todo junto nos deja perplejos y nos hace reconocer de pie que a pesar de tantos intentos diferentes siempre hay algo de Thrice que reconocer en sus canciones. Eso, señores, se llama sinceridad artística.

Tantos años juntos han hecho que la banda se ponga a los pies de Kensrue para transformar en sonidos sus poemas. Thrice siguen desafiando a sus fans a buscarle el significado a los misterios de la vida, mientras crean una banda sonora emocional.