[review] Thrice – Horizons/West, todavía hay fuego en el motor

Tiempo de lectura: 2 minutos

Por Nekrokosmos

Dustin Kensrue – Voz, guitarra
Teppei Teranishi – Guitarra, teclados
Eddie Breckenridge – Bajo, sintetizadores
Riley Breckenridge – Batería

1. Blackout
2. Gnash
3. Albatross
4. Undertow
5. Holding On
6. Dusk
7. The Dark Glow
8. Crooked Shadows
9. Distant Suns
10. Vesper Light
11. Unitive/West

Veinticinco años de carrera dan para muchos viajes, y a pesar de que en la carrera de Thrice encontramos unos cuantos, hay pocos como el que Thrice emprendió en 2021 con ‘Horizons/East’. Aquella primera mitad era un amanecer lleno de dudas y pruebas, un disco que miraba al futuro con esperanza pero con las manos temblando. Ahora llega su contracara ‘Horizons/West’, un atardecer que también pone la fe a prueba para seguir avanzando, y un golpe de realidad de lo que esta banda es aun capaz de hacer a pesar de haber cambiado tanto en estas décadas. El horizonte se sigue oscureciendo, y para bien.

El cuarteto californiano firma aquí uno de sus discos más sólidos en años para quienes extrañaban algo de la caña del pasado, y es que no han parado nunca de sacar discos buenos pero sí muy diferentes. En ‘Horizons/West’ no buscan mostrar nada nuevo, sino recordarnos por qué en un momento esa fórmula funcionó tan bien y no ha perdido brillo. Thrice aquí demuestra que es una banda que se conoce muy bien, pero también se permite seguir probando cosas y se exige el máximo. Nada de tranquilidad, desde el arranque con «Blackout» la atmósfera es densa y eléctrica, con guitarras como relámpagos, voces que crecen hasta desgarrarse y una tensión que se arrastra bajo cada nota…sí amigos, los Thrice más rockeros tirando hacia lo alternativo. «Gnash» fue el single que encendió todas las alarmas meses antes del lanzamiento y que confirma que más allá de sus acercamientos al pop o al folk todavía hay fuego en el motor, todavía persiste esa mezcla de rabia que hizo de ‘The Alchemy Index’ o ‘Vheissu’ sus discos de culto.

Aquí hay mucho músculo pero no todo es una demostración de fuerza y energía. En «Albatross» y «Undertow» se vuelven a asomar las sombras de unos Thrice más contemplativos, casi espirituales, que alternan entre la calma y el caos un híbrido de una música más madura. «Holding On» rompe ese sueño con un estallido de energía que podría incendiar el planeta entero, mientras que «The Dark Glow» brilla con un solo de guitarra de esos que te obligan a cerrar los ojos, volver 20 años atrás y dejarte llevar.

El tramo final del álbum es puro Thrice en su versión más cinematográfica, con sintetizadores y percusiones hipnóticas como en «Distant Sun» o «Vesper Light», esas montañas rusas emocionales marca de la casa que pasan de la ternura al colapso sentimental en un suspiro. Todo acaba con «Unitive/West» en un aliento meditativo bastante místico, viendo ese atardecer desde la orilla. ‘Horizons/East’ daba la sensación de que, a pesar de tener mucha calidad, tenía piezas de relleno que no encontramos en este ‘Horizons/West’. Aquí todo está en su sitio, tiene sentido y está medido, y aunque Thrice no vuelvan a darle un vuelco de 180 grados a su música como en ‘Vheissu’, tampoco hace falta a estas alturas. Un grupo que toca con esa convicción y con esa madurez y es capaz de hacer temas como «Holding On» sin sonrojarse es merecedora de esta épica honesta. No hay nada artificial ni nostálgico, solo unos músicos dando lo mejor y manteniendo el prime.