[review] Weather Systems – Ocean Without A Shore

Tiempo de lectura: 3 minutos

Por Nekrokosmos

Daniel Cavanagh – Voz, guitarra, bajo
Daniel Cardoso – Batería

01. Synaesthesia
02. Do Angels Sing Like Rain?
03. Untouchable Part 3
04. Ghost In The Machine
05. Are You There? Part 2
06. Still Lake
07. Take Me With You
08. Ocean Without A Shore
09. The Space Between Us

El lanzamiento de ‘Ocean Without A Shore’ marca el esperado regreso de dos partes muy importantes de Anathema, ahora bajo el nombre de Weather Systems. Un nuevo proyecto que, a pesar de su independencia formal, lleva en su ADN el sello distintivo del rock atmosférico y emocionalmente denso que los caracterizó durante su carrera previa. El álbum es un viaje sonoro que explora paisajes de melancolía, esperanza y redención, tejiendo capas musicales que se expanden y contraen como olas en un mar de emociones.

Desde los primeros compases del álbum, ‘Ocean Without A Shore’ establece un tono de introspección y contemplación. La producción, limpia y detallada, permite a cada instrumento encontrar su lugar, creando una atmósfera envolvente que transporta al oyente. Daniel Cavanagh, que en Anathema destacó por su capacidad de fusionar el rock progresivo con elementos de post-rock y ambient, continúa aquí esa evolución con un enfoque más centrado en la dinámica sonora y la riqueza emocional.

El álbum se estructura como una obra conceptual, con canciones que fluyen unas hacia otras, empleando pasajes instrumentales y transiciones que refuerzan la sensación de continuidad. La instrumentación es minimalista en algunos momentos, pero siempre tiene un propósito: guitarras limpias y etéreas, pianos delicados y texturas ambientales que se entrelazan con la voz vulnerable y evocadora donde Daniel explora una paleta tonal que va desde acordes distorsionados hasta arpegios sutiles que remiten a la melancolía pastoral de discos como ‘Weather Systems’ de 2012 y ‘Distant Satellites’ de 2014 publicados por Anathema.

El álbum abre con «Synaesthesia», que funciona casi como una invocación. Un drone de sintetizadores y guitarras reverbantes construyen un paisaje sonoro al que se suma la voz de David con la de Daniel en un tono bajo. La canción se desarrolla lentamente, construyendo un clímax instrumental con una explosión de guitarras eléctricas que desaparecen tan rápido como llegaron.

«Ocean Without A Shore», la canción que da nombre al disco, es una épica de más de 7 minutos que encapsula la esencia del álbum. Inicia con unos teclados que recuerdan a las composiciones mas up-tempo de Anathema, sobre las cuales la voz de Daniel Cavanagh, cargada de anhelo, se entrelaza con la de Daniel en un dueto que explora la pérdida y la necesidad de seguir adelante. A medida que la canción avanza, se convierte en un crescendo catártico, con baterías que marcan un ritmo que termina por liberar toda la tensión acumulada.

En cuanto a las letras, ‘Ocean Without A Shore’ explora la dualidad entre la vulnerabilidad y la fortaleza del ser humano. Las composiciones se centran en la idea de navegar por aguas inciertas, una metáfora que hace referencia tanto al entorno personal de los músicos como a los cambios que enfrentaron tras la disolución de Anathema. Temas como la pérdida, el duelo y la resiliencia emergen a lo largo del disco, siempre con un enfoque positivo y una mirada esperanzadora. Las letras están cargadas de imágenes naturales y marítimas, creando un paisaje simbólico que refuerza la idea de un viaje a través de emociones turbulentas.

Quizás el problema con ‘Ocean Without A Shore’ es la ambición de querer dar continuidad a piezas tan importantes como «Untouchable» o «Are You There?» fallando en el intento por el simple hecho de que faltan personajes clave, y es que aunque este disco gusta y mucho se siente en parte cojo. ‘Ocean Without A Shore’ es una obra que, aunque hereda muchos elementos de la etapa final de Anathema, se presenta como una evolución natural hacia un sonido menos melancólico y más positivo. La banda se toma su tiempo para desarrollar cada idea musical, creando paisajes sonoros que demandan atención y paciencia del oyente. Si bien el álbum puede ser percibido como introspectivo y sutil en exceso por algunos, aquellos que se sumerjan en su propuesta encontrarán una obra cargada de belleza y profundidad emocional. A día de hoy es el mejor Anathema que podremos encontrar, y después de todo Daniel fue siempre el principal compositor.