[review] Wilderun – Epigone, progresivo y sensible a partes iguales

Por José A. Luna

Evan Anderson Berry – Voz, guitarras, teclados
Daniel Müller – Bajo, voz
Jonathan Teachey – Teclados, voz
Wayne Ingram – Guitarras, coros, orquestación

01. Exhaler
02. Woolgatherer
03. Passenger
04. Identifier
05. Ambition
06. Distraction I
07. Distraction II
08. Distraction III
09. Distraction Nulla

Wilderun han sido siempre el ejemplo perfecto de que lo técnico no tiene por qué estar reñido con lo emocional, lo complicado con las melodías, y sobre todo han dejado claro que lo suyo no es una fórmula en la que acomodarse y dormirse, sino algo que busca siempre romper con todo lo que ven como estático dentro del metal. En este cuarto LP ‘Epigone’ vuelven a darnos una lección maestra.

Muchos todavía se estarán recuperando de su ‘Veil Of Imagination’ de 2019, el híbrido perfecto entre sensibilidad y progresión con una música tan rica de mano de unos músicos especialmente talentosos. Hay que reconocer que su trabajo no es de fácil acceso para no iniciados, pero es esa locura y esa búsqueda de la perfección lo que nos llama tanto la atención, que en lugar de aburrirnos con algo genérico hacen que todo suene a la banda sonora de una alocada alucinación. En su música encontrarás a la vez algo de Opeth, algo de Between The Buried And Me, algo de Dream Theater, y algo de Devin Townsend. En ‘Epigone’ aunque no tengan miedo a dejar florecer esas influencias, siguen evolucionando en la búsqueda de una esencia propia.

Es su uso elegante de las acústicas como en “Exhaler”, el laberinto colosal de “Woolgatherer” con sus 14 minutos, esos sonidos orquestales con una gran confianza artística, toques de luz con ritmos que no se quitan de la cabeza, una impecable precisión, el choque frontal con los guturales y lo colorido de los coros, y el cambio de marchas con algo de folk rock hace que solo estemos en enero y ya queramos coronarlo como uno de los discos de metal progresivo más destacados de 2022.

Canciones como “Passenger” o “Identifier” nos muestran a una banda totalmente absorbente, inmersiva, fascinante, a ratos terrorífica, pero sobre todo excitante y ambiciosa que no tiene miedo a presentar canciones de 11 minutos o un final valiente dividido en 4 piezas que te hacen cuestionarte hasta donde es capaz de llegar la banda para sorprendernos. Wilderun se convierten en cada lanzamiento algo más peculiares y únicos en un terreno donde hay mucha rara avis, y rehúyen del éxito comercial para hacer discos como este ‘Epigone’ que exige sucesivas escuchas por parte de los fans y una exploración atenta como cualquier banda de avant-garde que se precie. Música exquisita que no está hecha para el simple mortal.