Riot – Immortal Soul

Por X.F. Remorse

1. Riot
2. Still Your Man
3. Crawling
4. Wings are for Angels
5. Fall Before Me
6. Sins of the Father
7. Majestica
8. Immortal Soul
9. Insanity
10. Whiskey Man
11. Believe
12. Echoes

Miembros
Mark Reale – Guitarra
Don Van Stavern – Bajo
Tony Moore – Voz
Bobby Jarzombek – Batería
Mike Flyntz – Guitarra

Sello
SPV / Steamhammer

Website
myspace.com/riotonline

Uno de los bandas de heavy metal tradicional más injustamente olvidadas de la historia, Riot es el típico grupo que siempre ha estado ahí, en la segunda o incluso tercer fila del panorama metálico internacional y que, por cuestiones indescifrables, nunca ha podido dar el salto a un peldaño superior. Dice mucho que su último disco es el 14º de su carrera y, a pesar de esto, mucha gente nunca ha oído hablar de ellos. Los fans de la banda, normalmente acérrimos, dirán incluso que es un grupo “sin un disco malo”. Yo no diría tanto, pero lo que está claro es que hubieran tenido que lograr un mayor éxito. Esperemos que la muerte de su fundador Mark Reale, el pasado 25 de enero, no fuera en balde y Riot consiga el reconocimiento que merece.

“Immortal soul” (título muy premonitorio), publicado el año pasado, es un gran disco de heavy metal, sin duda uno de los mejores del género en todo el 2012, y en él se recupera gran parte del espíritu de la que es su obra más aclamada, Thundersteel (no en vano, el cantante es el mismo, Tony Moore). Esto es, grandes riffs, grandes melodías, una técnica superior a la media en cuanto a heavy metal se refiere (con momentos de virtuosismo, se entiende), una voz portentosa y mucha clase a la hora de abordar el género. A pesar de que Immortal soul no llega a la altura de aquella obra maestra de 1988 ni de otra de sus grandes obras como es The privilege of power (1990), sí que es un gran disco, superior a varios de los trabajos de Riot, con un gran puñado de buenos temas y un legado inmejorable del Sr. Reale, que en paz descanse.

El LP se abre con “Riot”, un buen tema aunque se nota demasiado que han querido copiar el patrón de la canción “Thundersteel”: un ritmo frenético, voces chillonas, estribillos pegadizos y solos melódicos para un tema que, aunque es muy destacable, repito que peca demasiado de querer copiar la fórmula de aquella gran canción fundamental. “Still Your man” no es mal tema aunque no es nada del otro mundo, mientras que “Crawling” es muy prescindible…Lo curioso de este disco es que, al contrario que lo uno está acostumbrado, en “Immortal soul” los buenos temas tardan en llegar, y eso hace que el disco cueste un poco de buenas a primeras.

El primer gran corte, de los mejores sino el mejor, es “Fall before me”. Este tema, inspiradísimo, recuerda a los mejores Riot, a los Riot de “Bloodstreets” o “Runaway”, a los Riot de temas lentos con estribillos distorsionados y muy sentidos. Le sigue “Sins of the father”, otro tema sin mucho que ofrecer, para dar paso a una instrumental, “Majestica”, de menos de 1 minutos. En este punto el oyente piensa que la cosa no da más de sí si tienen que poner este tipo de cortes de relleno en un álbum que de momento sólo ha ofrecido dos temas realmente destacables.

Pero lo bueno aún está por llegar: “Inmortal soul” (un medio tiempo con un gran estribillo), Insanity (lleno de buenos riffs), Whiskey man (un tema fiestero que engancha mucho), Believe (que sin duda está en el top 3 de temas del álbum…atención a su magnífico estribillo y a la velocidad del doble bombo que contrasta genialmente con el sentimiento en la voz de Moore) y “Echoes”, que cierra el álbum.

La última obra de Mark Reale es, así, un muy buen disco de heavy metal hecho con mayúsculas, como sólo Riot sabe y con su estilo tan característico, un heavy metal con muchísima clase, técnica y personalidad. No llega, como hemos dicho, a la altura de ese brutal “Thundersteel”, pero ni falta que le hace: pocos grupos pueden llegar a sacar su 14ª disco y que éste sea una gran obra.

Sirva de paso esta reseña para reivindicar y recordar el trabajo de Reale y su banda, injustamente infravalorada, y sirvan estas líneas como homenaje a uno de los mejores compositores del heavy metal.