Steve Hackett – Out Of The Tunnel´s Mouth

01. Fire On The Moon (6:11)
02. Nomads (4:31)
03. Emerald And Ash (8:59)
04. Tubehead (3:36)
05. Sleepers (8:50)
06. Ghost In The Glass (2:59)
07. Still Waters (4:35)
08. Last Train To Istanbul (5:56)

SELLO
InsideOut Music
Century Media

WEB
www.stevehackett.com

FORMACIÓN
Steve Hackett: Voz y Guitarras
Nick Beggs: Bajo
Dick Driver: Batería
Roger King: Teclados
Ferenc Kovacs: Violín
Amanda Lehmann: Voz
Jo Lehmann: Voz
Anthony Phillips: Guitarra de 12 Cuerdas
Chris Squire: Bajo
Christine Townsend: Violin y Viola
Rob Townsend: Saxo
John Hackett: Flauta
Laura King: Voz

Tal vez a la mayoría de los lectores no les suene mucho este ilustre nombre, excepto que sea un admirador de la música progresiva y sobretodo de los mágicos años setenta. STEVE HACKETT es nada más ni nada menos que el guitarrista de la época más brillante de una de las bandas de Rock Progresivo por excelencia, GENESIS. Así es, compartió banda y escenario con Peter Gabriel y Phil Collins y grabó esa joya de la música llamada “Selling England By The Pound”, que para muchos es uno de los mejores discos de la historia, de hecho para el desaparecido John Lennon era su favorito.

Steve Hackett permaneció en la banda hasta 1977 y editó seis discos en estudio y otros tantos directos, recopilaciones y varias rarezas, pero parece que Mr. Hackett no es de esos músicos que vive de su pasado o de la gloria que haya podido tener. En las últimas cuatro décadas ha sacado a la venta veintidós discos solistas mostrándose así como uno de los guitarristas más talentosos e innovadores dentro de Rock, aunque claro nunca poniéndose límites a la hora de componer e investigar. En sus discos podremos encontrar desde ese Rock Progresivo plagado de sus solos llenos de imaginación, pasando por el Jazz, el Blues y muchísimas más influencias de música mundial o étnica, como el Tango y el Flamenco entre otros.

También y, por si fuera poco, se da el lujo de juguetear con la música clásica, principalmente cercana a J.S.Bach y nos regala hechizantes momentos acústicos llenos de técnica, fascinación y sentimiento.

La canción que abre el álbum se llama Fire On The Moon tiene un comienzo bastante melancólico y melódico donde sólo escucharemos una voz acompañada de un teclado. Con la entrada de la banda al completo la canción se tornará más sinfónica y con el bajo como instrumento preponderante y trascendental. En el solo del virtuoso se comprobará que todas mis palabras de alabanzas dichas a priori, no eran en vano. Es un verdadero bálsamo sonoro para nuestros oídos el escuchar como Stver Hackett desliza sus sutiles dedos a través del mástil.

Nomads comienza con un aire flamenco a más no poder. Posteriormente la guitarra clásica y la voz serán los actores principales durante tres melodiosos minutos para cambiar rotundamente. Volverá el flamenco por unos instantes (guitarra, cajón y palmas) y con la aparición de la batería la canción explosionará, llega al súmmum. Hackett hace hablar su guitarra como si de un violín se tratara, las percusiones latinas irán ganando terreno y nuestra mente explotará.

Emerald And Ash nos recordará muchísimo a su banda famosa, pero más nos recordará a los genios de PINK FLOYD. De verdad, parece una canción extraída del álbum “The Division Bell” de los ingleses, en esa época ya sin Roger Waters en sus filas. Tiene todos los condimentos y sensaciones que ese disco de los creadores de The Wall nos trasmite… nostalgia, soledad, quebranto y muchas imágenes en nuestra mente, pero solo durante sus seis primeros minutos de vida. En los ciento ochenta restantes minutos los decibelios se alzarán un poco y aparecerá un poco de ese jazz fusión que tanto disfruto al escuchar. Múltiples guitarras que encandilan y un contundente bajo que junto con la batería van iluminando a través del camino.

Tubehead es auténtico y puro Rock, pero de altísima calidad. Nuevamente las líneas del bajo es lo primero que se nos colará en la cabeza y después la guitarra, cómo no. Es una canción muy en la onda de los guitar heros, como podría ser Joe Satriani o Steve Vai. El trabajo en la guitarra del bueno de Steve es indescriptible. Una delicia de canción que con poco menos de cuatro minutos es una de mis preferidas.

Con un cálido comienzo, Sleepers será el siguiente tema en sonar. Otra de las canciones que acarician los nueve minutos de duranción. El comienzo nuevamente lo dará la guitarra clásica, virtuosa como siempre y un sonido absolutamente sinfónico hará de colchón. Acercándonos a los tres minutos de duración, la voz se hará presente y junto al ambiente de la canción nos recordará a otra de las míticas bandas del Rock Progresivo, CAMEL. Por el ecuador de la misma, el Rock dirá presente y en una atmósfera muy Led Zeppelín continuará la canción. Otra de las buenas y que más captará nuestra atención.

Con el comienzo de Ghost In The Glass tendremos otra magistral demostración de guitarra clásica en las manos de Steve Hackett. Luego se fusionará con una atrayente y sentimental guitarra eléctrica y el bajo, como viene siendo costumbre, dictará el camino a seguir. Las escobillas se harán amigas de la batería creando un cálido e íntimo entorno.

Desde los primeros acordes de Still Waters, el guitarrista, nos dejará más que claro que en esta canción echará mano del Blues. Un coro le servirá de apoyo pero el verdadero espectáculo sin duda está en apreciar y disfrutar de las virguerías que dibuja el mago en sus seis cuerdas.

Para la despedida la elegida es Last Train To Istanbul. Como su nombre indica, su sonido vendrá de la mano del misticismo y de los sonidos de aquella parte del mundo. Las bases de la música turca sin lugar a dudas es una de las más influyentes y más ricas si de música étnica hablamos. La canción se desarrolla en esa onda y nos hace viajar hasta allí. Con todos los elementos rítmicos y percutivos turcos, Steve Hackett hace verdadera magia en su compañía.

Este es el final de un disco muy rico, complejo y con una amplitud enorme. Y también creo que esa amplitud, mental en este caso, se deberá trasladar a los que quieran sentarse a disfrutarlo. Sonidos de todas partes del mundo y un virtuoso ejecutante como lo es Steve Hackett que pareciera que cada cosa que toca lo hace de maravilla. La magia sigue intacta…