Texto: David Alonso & Zoe Lilith
La jornada del viernes tuvo en muchos de los conciertos del día un protagonista, la voz. Desde la potencia y melodía de Chez Kane, los falsetes imposibles de Leo Unnemark de Wings of Steel o un Anders Friden que llegó con lo justo para su show con In Flames.
Chez Kane: pura potencia vocal con sabor a los 80s
Y es que la británica, que en un principio iba a ser una de las bandas cabeza de cartel del escenario New Rock, tras una reestructuración de cartel fueron movidos a abrir la jornada en los escenarios principales, y ha sido un tremendo acierto.
Además de que sonaron realmente bien, la potencia y registro vocal de Chez nos dejó a todos absolutamente embelesados, con unos temas que evocan perfectamente a ese hard rock de los 80s en la que la presencia y actitud de esta vocalista hace que el intenso calor de estas primeras horas fuese bastante más llevadero. Sin duda si eres fan del hard rock clásico, Chez Kane es una de esas bandas a escuchar.
The Baboon Show: banda diferente al estilo Leyendas, sobresaliente resultado
Uno de los mejores shows del día de ayer. Desde Suecia con una tremenda energía, alegría y desenfreno, levantaron el ánimo con creces a todos los presentes. Cecilia Boström se metió al recinto en el bolsillo desde el primer acorde, bajando a cantar con el público en la barra del foso, saltando desde la batería al escenario, bajándose al circle pit y formando un círculo a su alrededor de público para que todos nos agachásemos y saltásemos a su señal.
Un setlist de punk rock puro y duro, cañero, con un sonido limpio y atronador y que no dejaba de hacer bailar y brincar a todo el mundo.
Siempre son una apuesta segura y sin duda alguna uno de los mejores directos en lo que llevamos de festival.
Future Palace: carta de presentación algo tibia en Villena
Los alemanes capitaneados por Maria Lessing en el Mustaine Stage dieron un show que de sonido estuvo medianamente decente donde el público quedó muy frío y la banda quedó relegada a un nivel bastante flojo en comparación con el resto de bandas del género que están en esta edición.
Sin duda esperábamos algo más de ellos, siendo además otro de esos reemplazos tras la caída de algunos artistas del cartel.
Saratoga: nuevas caras y muchos cambios a las seis cuerdas
Muchos de los asistentes estábamos bastante expectantes para ver cómo funciona la maquinaria de Saratoga tras la marcha de Jero Ramiro y el nuevo fichaje de Charlie Parra a la guitarra.
El resultado final me ha dejado algunas luces y sombras, ya que pese a que Charlie hizo un absoluto conciertazo y demostró que por calidad y buen hacer su puesto en Saratoga es más que merecido, se me hizo bastante diferentes muchos de los arreglos y solos de guitarra respecto a las versiones originales de las canciones, algo que fue bastante palpable en algunos temas como “Si Amaneciera”, La cual se interpreta bastante diferente a como hemos estado acostumbrados durante muchos años, sin cambio de guitarra y un solo ligeramente modificado.
Además de ello la banda tuvo algún que otro problema con el sonido (se iba el audio de vez en cuando durante medio segundo) que afortunadamente no afectó en demasía al concierto. Del resto de la banda poco puedo decir ya que siempre roza el sobresaliente, con un Tete donde su poderío vocal ya es más que conocido y en la que Arnau Martí y Niko del Hierro insuflan la energía y gasolina restantes para que la banda siga sonando como un auténtico cañón.
Employed to serve: empleados para servir tremendo concierto.
Los escoceses llenaron el New Rock Stage y triunfaron en su primera vez en el Leyendas del Rock. Justine Jones encabezaba al resto del grupo entre potentes breakdowns, ritmos acelerados marcados por el mítico “tupatupa” y volviendo loco al personal con sus guturales graves y profundos. Una apuesta que triunfó por todo lo alto y que bien habrían merecido un escenario algo más grande.
Stratovarius, el mejor concierto de los suecos en la historia del leyendas del rock
Lo del concierto de Stratovarius fue absolutamente histórico. Con un setlist enfocado exclusivamente en canciones de su época dorada en los 90s, la banda convirtió el anochecer de Villena en un auténtico Karaoke de clásicos. Matias Kupiainen bordó absolutamente todo el concierto y Timo Kopielto y los suyos disfrutaron del concierto totalmente, alargando el set dicho por ellos mismos ante la entrega del público leyendero.
No faltaron himnos como “Speed of Light”, “Hunting High and Low” (aquí hicieron la trampa ya que dijeron que fue compuesta en los 90s) o “Eagleheart”. Para este servidor fue uno de los conciertos de este leyendas de 2026.
In Flames: sonido impecable pero con un Anders Friden justito
Uno de los platos fuertes del festival, los suecos vinieron pisando fuerte y con una escenografía por todo lo alto llena de juegos de luces y animaciones de ellos con efectos en las pantallas del escenario. Podríamos decir que les faltaron llamas.
Un setlist lleno de grandes temas repasando los inicios y los actuales temas, Instrumentalmente demoledores, con un sonido limpio y contundente. Al teclista por desgracia ni estaba ni se le esperaba, totalmente ahogado por todo el conjunto del resto de la banda.
Anders capitaneaba a los suyos, pero hemos de decir que vocalmente está muy desmejorado. Dejaba mucho momento coro con el público y hacía melódicos donde es gutural en la original. Aún con eso, un show increíble, lleno de nostalgia a la par que brutalidad.
Saurom: coros, juglares y fuego a raudales
Ya hace un par de años, Saurom y la organización del Leyendas hicieron un concierto especial en el que contaron con coros, invitados de lujo y una producción más fuerte de lo habitual a base de chispas, confeti y llamaradas enormes.
Para este año se podría decir que han repetido la misma jugada con el mismo resultado, una absoluta fiesta juglar en la que lo más diferente respecto a la vez anterior es que presentaron temas de su reciente ‘El Principito’.
El show contó con voces invitadas de la talla de Jorge Berceo de Zenobia o Isra Ramos, donde se echó en falta la ausencia de Ramón Lage como invitado.
Como punto negativo me gustaría destacar que el volumen de las voces y en general estaba excesivamente alto, y aunque todo sonaba en su sitio y bien equilibrado, el excesivo volumen hizo que me fuese bastante incómodo ver el concierto en las primeras filas.










