[el cinéfilo] Jackass: Best and Last. Duele, da asco… y cuesta admitir que ha llegado el momento de despedirse

Tiempo de lectura: 3 minutos

Por Nekrokosmos

Si eres de los que siguen a Jackass desde el principio, sobre todo por MTV, seguramente ya va tocando un examen de próstata. La comedia ha cambiado muchísimo en los últimos 25 años, pero este grupo de descerebrados la redefinió en su momento para recordarnos que los golpes en los testículoas, lanzarse contra cosas y beberse líquidos que ningún ser humano debería acercarse a la boca también era divertido. Como todo vuelve, más viejo y flácido, Jackass lo hace para una última aventura. Parece ser que esta vez es verdad, será la última vez que veamos los sketches míticos de la saga, en lo que han dado a llamar como ‘Best and Last’.

¿Tras verla un par de veces que os puedo decir? Es un grandes éxitos con material nuevo, con escenas nunca vistas, y puesto de esa manera parecería un recopilatorio oportunista al más puro estilo gira noventara de Sex Pistols, pero en la práctica funciona mucho mejor de lo que cabría esperar. Nadie que haya nacido en los 2000 en adelante entenderá nada de lo que vea en pantalla, pero tampoco va dirigido a ellos.

Eso sí, el fenómeno cultural de Jeff Tremaine sigue contaminando otras plataformas como YouTube o Tik Tok, vemos hoy día una versión más suave y blanqueada de los Jackass originales, pero la influencia está allí…aunque cada vez son menos los creadores de contenido dispuestos a hacerse daño para recibir unas cuantas visitas. Lo gracioso de estos Jackass envejecidos es que no solo tiran de nostalgia sino que saben reirse del propio paso del tiempo, como Steve-O enfrentándose a una colonoscopia o Johnny Knoxville siendo ya un señor mayor empeñado en volar por los aires tras montar en un toro mecánico ¿Absurdo? Sí ¿Entrañable? También.

Ya no son los veinteañeros que se creían inmortales (como todos nos lo hemos creído en algún momento), son cincuentones con cicatrices, operacones y un historial médico de varias páginas ¿Pero quienes somos para criticarlos si todavía seguimos haciendo crowdsurfing en el Resurrection Fest. El material nuevo sí que cumple con creces, aunque yo diría que el corazón de esta despedida está en los recuerdos. Hay sketches que repiten y que siguen siendo una mezcla de repulsión y carcajada, y han envejecido bien porque nunca pretendieron ser muy sofisticadas. La única misión que tenían Johnny y sus chicos era demostrar cual era el umbral del dolor del cuerpo humano…o de la ridiculez.

El ritmo puede parecer menos explosivo que el de otras entregas, y a veces se siente más como un homenaje que como algo completamente nuevo, pero sin haber estado dentro del proyecto meto la mano en el fuego diciendo que nunca han intentado superar Jackass Number Two o Jackass Forever, solo buscaban cerrar el círculo antes de acabar todos en sillas de rueda o muertos. Por supuesto que hay cosas y gente que falta, las imágenes de Ryan Dunn dan directamente en la patata, y la presencia de Bam Margera es mero material de archivo que deja ver que la situación real detrás de cámaras sigue siendo bastante amarga.

En fin, parece increíble como ha cambiado nuestra percepción de las cosas. Lo que antes considerábamos basura televisiva (porque lo era) hoy se trata con cierto respeto. No eran unos chalados, hoy se tratan como genios incomprendidos, son personajes que entendieron antes que nadie que la comedia física funciona de maravilla cuando detrás hay una amistad veradadera ¿Quién no se ha reido alguna vez de un colega que se ha hecho daño? ¿Quién no ha intentado hacer reir a la pandilla con alguna tontería de estas y casi ha acabado en urgencias? Con Jackass: Best and Last nos damos todos un abrazo colectivo porque sabemos que con ellos termina una parte de la cultura popular de nuestra adolescencia. Y si nunca te reiste con ellos al menos gracias a sus gilipolleces descubriste a HIM, Andrew W.K. y otra lista grande de artistas top.