[classicos] Cult Of Luna – Somewhere Along the Highway, el peso que también está en el silencio

Por Nekrokosmos

Thomas Hedlund – Batería y percusión
Andreas Johansson – Bajo
Fredrik Kihlberg – Guitarra, voz
Magnus Lindberg – Batería
Erik Olofsson – Guitarra
Johannes Persson – Guitarra, voz
Klas Rydberg – Voz
Anders Teglund – Teclados

01. Marching to the Heartbeats
02. Finland
03. Back to Chapel Town
04. And with Her Came the Birds
05. Thirtyfour
06. Dim
07. Dark City, Dead Man

Que lejano nos parece ya 2006, pero recuerdo perfectamente cuando Cult of Luna publicaron ‘Somewhere Along the Highway’. Fue después de ‘The Beyond’ y ‘Salvation’, y aunque visto desde hoy pueda parecer que todo estaba ya encaminado hacia ese sonido que acabaríamos llamando post-metal, en aquel momento había algo especialmente contundente o especial en la manera en que la banda sueca estaba construyendo sus canciones.

‘Somewhere Along the Highway’ es el cuarto disco de Cult of Luna y también el momento en que la banda termina de encontrar una identidad propia dentro de una escena en la que las comparaciones con Neurosis o Isis eran casi inevitables. ‘Salvation’ ya había dejado claro que aquello no iba de hacer sludge pesado con pasajes atmosféricos entre medias. Este disco da otro paso, porque la atmósfera deja de ser un descanso entre riffs y pasa a formar parte del peso de las canciones.

Eso se entiende desde “Marching to the Heartbeats”, que con una duración casi ridícula al lado de lo que viene después sirve para colocar al oyente en el sitio exacto. Guitarras, percusión y una tensión que va creciendo sin necesidad de recurrir al golpe fácil…Cuando entra “Finland” con sus más de diez minutos la banda ya está completamente metida en su terreno.

“Finland” tiene uno de esos riffs que parecen sencillos hasta que intentas explicar por qué funcionan tan bien. No hace falta una colección de cambios cada treinta segundos. Cult of Luna repiten, añaden capas, desplazan ligeramente el ritmo y dejan que la canción se vaya haciendo enorme delante de ti. Lo importante es que nunca parecen tener prisa por llegar al siguiente momento.

“Back to Chapel Town” continúa por ahí aunque con una estructura más cambiante, pero es “And With Her Came the Birds” uno de los grandes aciertos del disco precisamente porque se atreve a bajar la guardia. Guitarras limpias, una instrumentación mucho más ligera y ese banjo que podría haber sido una ocurrencia absurda que dio en el clavo. No parece una canción metida para demostrar que Cult of Luna también saben hacer cosas delicadas, es esencial porque cambia la perspectiva de todo lo que hemos escuchado hasta entonces.

Cult of Luna entienden que la calma no sirve de nada si no hay tensión antes o después, por eso “And With Her Came the Birds” funciona tanto como canción independiente como pilar del álbum… Después de ella ‘Somewhere Along the Highway’ se vuelve todavía más áspero. “Thirtyfour” es probablemente uno de los cortes donde mejor se aprecia la capacidad de la banda para sacar partido a la repetición, vale que no ocurre una barbaridad de cosas pero las que ocurren importan. La batería de Thomas Hedlund tiene mucho que decir, especialmente cuando la canción empieza a abrirse, y las guitarras consiguen que un mismo motivo vaya adquiriendo otro significado a medida que avanza.

En “Dim” Cult of Luna se permiten directamente jugar con la paciencia del oyente. Es larga, insistente, oscura, hay momentos en los que parece que la canción se ha detenido cuando en realidad continúa avanzando por debajo. Las voces quedan enterradas entre las guitarras y la percusión… no son el centro sino otro elemento dentro de una masa mucho mayor. Esa es una diferencia importante respecto a una buena parte del metal que se hacía entonces, y es que aquí nadie está intentando que recuerdes un estribillo al terminar la canción.

Los 15 minuntos de “Dark City, Dead Man” podrían haber sido un desastre pero no lo son. De hecho probablemente sea la canción que mejor resume por qué ‘Somewhere Along the Highway’ terminó convirtiéndose en un clásico de Cult of Luna. Empieza prácticamente a ras de suelo y tarda una eternidad en decidir hacia dónde va. Las guitarras entran poco a poco, la batería se incorpora sin romper el ambiente y la canción va acumulando tensión hasta que cuando finalmente se abre, el efecto tiene sentido porque llevas casi toda la escucha esperando ese momento.

Claro que el disco tiene sus defectos. Una banda que basa buena parte de su sonido en la repetición puede pecar de resultar monótona, y en ‘Somewhere Along the Highway’ Cult Of Luna lo rozan más de una vez. “Dim” y especialmente “Dark City, Dead Man” exigen bastante del oyentem y si no entras en la lógica del álbum sesenta y cuatro minutos pueden hacerse largos. También tedigo que sería extraño pedirle a este disco que funcionara como cualquier otro.

Lo que hizo Cult of Luna aquí fue reducir el número de elementos y aumentar su importancia. Un riff puede durar mucho tiempo porque no está ahí solamente para acompañar una melodía, está creando algo más grande. Una batería aparentemente sencilla puede ser decisiva porque basta con cambiar un patrón para modificar toda la tensión de una sección del tema. Una guitarra limpia puede pesar tanto como una distorsionada si llega en el momento adecuado.

‘Salvation’ había supuesto un salto enorme respecto a los primeros trabajos de la banda y ‘Somewhere Along the Highway’ no necesitaba reinventar esa fórmula. Lo que hizo fue depurarla, hacerla más personal y sobre todo más emocional. No es necesariamente su disco más sofisticado, pero tampoco necesita serlo ya que es el disco en el que todo parece estar en su sitio.

Quizás por eso ‘Somewhere Along the Highway’ sigue funcionando tan bien como puerta de entrada a Cult of Luna, no porque sea fácil sino porque su propuesta se entiende rápidamente. Hay canciones largas, riffs enormes, momentos de calma, gritos, silencio y una melancolía que hace que no sea raro llorar cuando lo escuches en directo. A eso se llama personalidad.

En 2006 todavía se podía discutir si Cult of Luna estaban encontrando su lugar o si simplemente eran otra banda intentando hacer su versión de Neurosis o Isis…fue este disco el que hizo que se acabe la discusión. ‘Somewhere Along the Highway’ no inventó el post-metal pero sí ayudó a demostrar hasta dónde podía llevarse esa combinación de agresividad, espacio y paciencia sin que las canciones perdieran su esencia.