[el cinéfilo] Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma

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Por Nekrokosmos

¿Hay alguna manera de darle la vuelta a los slashers de los 80’s para convertirlo en algo emocional? Pues parece que sí, visto lo visto en la nueva ‘Teenage Sex And Death At Camp Miasma’, la nueva locura de Jane Schoenbrun. Usando la sangre, los asesinatos imposibles y un humor extraño, o sea sin renunciar a los guiños clásicos del género, ha conseguido que la charla sea mucho más profunda. Para quienes crecimos con esas sagas de terror cada fin de semana tras una visita al videoclip es como una carta de amor que roza la obsesión pop.

Lo que vas a ver en esta franquicia ficticia llamada Camp Miasma te va a recordar a Jason y Viernes 13, pero más allá del puro homenaje la directora parece querer explorar en como algo como el slasher puede terminar modelando toda nuestra identidad, nuestros deseos, y hasta la manera en la que comprendemos nuestro cuerpo. La premisa es fácil, y es que la protagonista Kris es una directora de cine que recibe la oportunidad de revivir una vieja saga slasher que marcó su infancia.

Se convierte en algo más íntimo cuando decide buscar a la protagonista de las películas originales y descubre que vive en el decorado que se había abandonado de la franquicia. A partir de allí todo es como una pesadilla febril donde conviven reflexiones personales sobre la fama, la búsqueda de la identidad propia, y mucho terror ochentero. Quizás el logro está allí, porque en los 80’s el slasher era solo el slasher, pero aquí se intentan mezclar conceptos que sobre papel parecen incompatibles. Junta a la vez las decapitaciones, los litros de sangre y las carcajadas nerviosas con una melancolía constante, esa que te agarra cuando escuchas tu disco favorito de la adolescencia y que te acompaña hasta día de hoy.

Visualmente es una gozada, con un montón de decorados artificiales y colores saturados propios de la época, como si fuese una cinta de VHS gastada pero con la calidad que ofrece la actualidad, haciendo que todo sea mucho más memorable (no por nada estamos ante la misma responsable de ‘I Saw The TV Glow’). Puede que te desquicie un poco porque a ratos puede ser demasiado delirante, pero resulta exactamente fascinante por lo imperfecta que es.

Lo que pensábamos que era un simple catálogo de sustos fáciles, monstruos invencibles y sexo adolescente parece que es mucho más. La nostalgia ha hecho que tengamos ante nosotros una de las propuestas más originales y entretenidas del cine fantástico este año. ¿Puede el cine ser queer? A mi con que incluyan «Nightswimming» y «Supernatural Superserious» de R.E.M. ya me tienen ganado