Fotos: Gerald Peralta
Praga volvió a reunir a buena parte de la escena gótica y electrónica europea con una nueva edición del Prague Gothic Treffen, celebrada los días 28 y 29 de agosto en la isla de Štvanice. Fuchs2, Bike Jesus y Vila Štvanice fueron los escenarios de un festival que volvió a moverse entre el gothic rock, el darkwave, el EBM, el deathrock y el post-punk.
PUEDES VER TODAS LAS FOTOS EN ESTE ENLACE.
Pero el festival no empezó realmente cuando abrieron los escenarios. El sábado por la tarde el Gothic Picnic volvió a juntar a músicos, público y gente de distintos puntos de Europa junto al río. El ambiente fue mucho más tranquilo que el de los conciertos y permitió reencontrarse, charlar y tomar algo antes de que empezaran las actuaciones. Es una parte que se ha convertido en habitual dentro del Treffen y que ayuda a entender el carácter del festival.
Entre las actuaciones del fin de semana Horror Vacui fueron una de las bandas que más apretaron. Los italianos llevaron a Štvanice su deathrock, con un directo áspero y bastante más cercano al punk que otras propuestas del cartel. Cryo en cambio apostaron por la electrónica y los ritmos de EBM, futurepop e industrial. Su actuación estaba claramente pensada para la pista y funcionó especialmente bien cuando la noche empezó a avanzar.
El viernes Ghost Dance fueron uno de los nombres más esperados. La banda británica ofreció un concierto centrado en el gothic rock, con canciones que demostraron que su repertorio todavía funciona perfectamente en directo. El público respondió desde el principio y la actuación tuvo ese punto de conexión que suele ser complicado conseguir cuando una banda carga con varias décadas de historia.
También destacó Black Nail Cabaret, que llevaron el festival hacia un terreno más electrónico y pop. Su combinación de dark pop, electrónica y elementos de cabaret estuvo acompañada por una puesta en escena muy cuidada, convirtiendo su actuación en una de las más llamativas del viernes.
El sábado fue el turno de Potochkine, con una propuesta que mezcló EBM, darkwave y electro. Su directo puso de nuevo el foco en el baile y en la parte más física de la música electrónica. Después, The Danse Society aportaron una perspectiva muy diferente, recuperando el sonido que ayudó a definir el gothic rock y la new wave británica.
Y ahí está precisamente una de las virtudes del Prague Gothic Treffen. En un mismo fin de semana pueden coincidir bandas con una larga trayectoria y proyectos más recientes, guitarras, cajas de ritmos y pistas de baile, sin que ninguna de esas partes parezca estar fuera de lugar.
Štvanice volvió a ser el punto de encuentro durante dos días. Con conciertos hasta la noche, encuentros durante el picnic y público llegado de diferentes países, el Treffen mantiene una fórmula que ya forma parte del calendario de la escena oscura europea. Más que intentar reinventarse cada año, el festival parece haber encontrado su sitio: reunir a la gente, programar buenos grupos y dejar que sean los conciertos los que hagan el resto.





































