[el cinéfilo] Is God Is de Aleshea Harris, una historia de venganza que habla de otra cosa

Por Nekrokosmos

Cuando ves el trailer de Is God Is parece que va a ser una historia de venganza bastante sencilla y enseguida demuestra que es tod lo contrario. La premisa sí que no se complica: dos hermanas gemelas reciben la noticia de que su madre sigue viva y está a punto de morir, cuando la encuentran reciben un último deseo de la moribunda, nada mas que encontrar a su padre y matarlo… el hombre que años atrás intentó matar a su madre y dejó a las dos niñas con graves quemaduras.

Como he dicho, de momento parece un thriller de revancha, pero Aleshea Harris adapta aquí su propia obra de teatro y debuta como directora de cine con otras cosas en la cabeza. Sin duda lo mejor de Is God Is son las dos hermanas. Racine es rabia pura, siempre preparada para saltar ante cualquier amenaza, mientras que Anaia es más insegura, más contenida y vive mucho más pendiente de sus propias heridas. Las actrices Kara Young y Mallori Johnson consiguen que la relación entre ambas resulte creíble y natural, se miran, se entienden y hasta mantienen conversaciones en silencio que la película convierte en texto a modo de subtitulos. Son dos personas completamente distintas que después de todo lo que han vivido parecen incapaces de imaginarse separadas.

El viaje para encontrar al padre las lleva por un mundo extraño, lleno de personajes extravagantes y situaciones que pueden pasar de lo divertido a lo brutal en cuestión de segundos. Hay humor negro, violencia a raudales, momentos casi absurdos y una estética que nos recuerda a una especie de western ¿Por qué funciona? Porque la película no se toma la venganza como una cuestión sencilla de buenos y malos.

Sterling K. Brown en el papel de padre está presente mucho antes de aparecer en pantalla. Todo el mundo tiene una historia relacionada con él, su violencia ha ido dejando víctimas a su paso y poco a poco las hermanas descubren que el problema no termina en su propia familia. Ahí es donde Is God Is se vuelve más interesante, porque no habla solamente de hacer pagar a alguien por lo que ha hecho sino que habla de que ocurre cuando el odio es una de las pocas cosas que una persona ha conseguido conservar durante toda su vida.

La película tampoco tiene miedo de ser rara. Harris viene del teatro pero hay suficiente imaginación en la puesta en escena como para que nunca parezca simplemente una obra trasladada a una pantalla. A veces se pasa de frenada y algunos personajes o situaciones parecen pertenecer a otra película pero incluso esos tropiezos forman parte de su personalidad. Al igual que la violencia, que cuando llega, llega de verdad. Esta violencia tiene consecuencias y Harris no deja que la venganza se convierta en una fantasía en la que los buenos ganan y todo queda solucionado.

Es una de esas película incómodas, divertida por momentos y bastante cruel en otros pero sobre todo es una película sobre dos hermanas que llevan demasiado tiempo viviendo con algo que no eligieron. Es algo con los que muchos se pueden sentir identificados pero ¿Qué quedará realmente cuando consigan matar a su padre?