Por Nekrokosmos
Mike Ness – Voz
Jonny Wickersham – Guitarra
Brent Harding – Bajo
David Hidalgo Jr. – Batería
01. Born to Kill
02. No Way Out
03. The Way Things Were
04. Tonight
05. Partners in Crime
06. Crazy Dreamer (featuring Lucinda Williams)
07. Wicked Game
08. Walk Away (Don’t Look Back)
09. Never Goin’ Back Again
10. Don’t Keep Me Hanging On
11. Over You
Soy de esos fans de Social Distortion que los conoció en los 90s y tiraba más por la faceta punk rock de la banda que por la rockabilly o la gangster. Caí rendido a sus pies entrados los 2000 con ese brutal ‘Sex, Love And Rock N’ Roll’, pero Social Distortion es de esas bandas que a pesar de llevar mucho tiempo en activo no tienen una discografía muy extensa en la que recrearse, y sobre todo que ha ido mutando bastante. 7 discos en 47 años no es que se diga una carrera fructífera, pero les ha valido para vender más de 3 millones de copias en todo el mundo y hacerse un nombre respetado en la escena. La friolera de 15 años después de su último ‘Hard Times And Nursery Rhymes’ nos llega ahora ‘Born To Kill’, y los singles de presentación sin duda despertaron la chispa del entusiasmo en el tipo de fan que soy…un viejo perro punki.
Y es que hay que entendernos a los de mi camada, porque a muchos ese guiño al rock clásico y esa faceta gangster que dominaba ‘Hard Times And Nursery Rhymes’ no nos caló mucho (imaginate mi sorpresa cuando por fin consigo verlos en directo y dedican casi todo el set a esta faceta) ya que esperábamos esa chispa veloz, esa crudeza callejera, esas historias personales que eran cicatrices abiertas, ese olor a roña y supervivencia de otros discos…y terminamos por encontrarnos una película de Bonnie & Clyde hecha disco. En esos 15 años que separan el último disco y este ‘Born To Kill’ Mike Ness ha sobrevivido a un cáncer, y quizás esa mirada cercana a la muerte le haya hecho volver al viejo vicio del punk rock ¿Será así?
La canción que da título al disco no deja dudas, son tres acordes y mucha actitud desafiante, con Mike escupiendo los versos como si tuviese que ganarse ese dólar para dormir calentito esta noche. Con una banda con el bagage de Social Distortion esto no solo demuestra rabia porque sí, demuestra mucho orgullo y convicción por un legado que no quieren dejar morir. Se pueden haber desviado por el camino, pero lo que tenían sigue muy vivo dentro de ellos.
Ya no son unos chavales, tampoco intentan sonar a eso, pero lo que podemos escuchar en ‘Born To Kill’ mas que punk rock suena a chamba honesta. Los riffs que han preparado para temas como “No Way Out” o “Tonight” tienen el ADN de la banda, el músculo clásico de ritmos firmes y directos que apesta a barrio obrero y a raíces americanas. Esta formación suena compacta, cada uno puede dar mucho más de sí en cuanto a la técnica y a lo instrumental, pero no necesitan de fuegos artificiales cuando las ideas son buenas. El músico al servicio de la canción que se le llama, y aquí les sale perfecto.
Pero si hay algo que sobrevive a la prueba del algodón en ‘Born To Kill’ es la voz de Mike Ness, ese hilo áspero, gastado, del que ya lo ha vivido todo, pero también la más creíble que le hemos escuchado jamás. Cuando repasas su biografía, sus experiencias, sus sufrimientos, cada frase pesa un poco más…cero pose, pura universidad de la calle. No os quiero hacer creer que este álbum es la panacéa del punk, también hay medios tempos como “The Way Things Were” o “Partners In Crime”, pero apelan a un sentimiento más melancólico y reflexivo que a algo vacío…para entendernos, solo deciros que son los Social Distortion derrotistas que tanto nos encantaban en los 90s.
Y en este renacer curioso se dan el gustito de presentar su versión particular de un tema tan inmortal como “Wicked Game”, que en lugar de recrearse en su oscuridad le arrojan un camino mas luminoso (si eso tiene sentido) que hace que se sienta todo más despreocupado, pero sobre todo dando esa sensación de que la banda no quiere repetirse en las cientos de versiones que ya existen de la canción. Por suerte la colaboración de Lucinda Williams en “Crazy Dreamer”, aunque todavía con un toque de americana y teclados, funciona dentro del disco y sirve de descanso porque Social Distortion llevan años moviendose en esas tierras aunque aquí parecen haber dado con la fórmula del híbrido para contentar a todo el mundo. Le permitimos a Mike ese gustito.
Y el final del disco no mira atrás, dispara con pura adrenalina en “Walk Away” y “Never Going Back” mientras todo arde en llamas a sus espaldas, y nos baña en coros de felicidad con “Don’t Keep Me Hanging On”. Ha costado mucho llegar aquí, 15 años se dicen pronto, pero las altas revoluciones de este cierre también son de pura intensidad emocional. Este disco no va a dar un giro de 180 grados a la carrera de Social Distortion, pero es un disco de resistencia que al menos en el tipo de fans en el que nos encontramos los viejos perros punkis nos devolverá la fe en un grupo sin tener que tirar de discos reliquia y vivir del pasado. Tres acordes y la verdad por delante. Señores, este viernes traje de gala y una cerveza bien fría para celebrar que los puto Social Distortion están de vuelta.
El disco se publica este viernes 8 de mayo a través de Epitaph / PIAS Spain. La banda actuará el 17 de junio en el Azkena Rock Festival.


