[classicos] Hamlet – Revolución 12.111 ¿El primer disco de nü metal en España?

Por Nekrokosmos

J. Molly – Voz
Luis Tárraga – Guitarra solista
Pedro Sánchez – Guitarra rítmica
Augusto Hernández – Bajo, coros
Paco Sánchez – Batería

01. J.F.
02. Razismo es desigualdad
03. Poseer bajo sumisión
04. Egoísmo
05. No me jodas
06. El color de los pañuelos
07. Creerse Dios
08. La tierra de Paco
09. Legalizar
10. El pequeño dictador
11. Crónica Antisocial
12. La pesadilla
13. Habitación 106
14. Hombre del 2000
15. No invasión

El ser humano, por ende, tiende a reconocer los méritos a nivel póstumo. Dice el refrán que agua pasada no mueve molino, y ‘Revolución 12.111’ es un clásico del metal en España por muchos motivos. Hay que situarse en 1996 para entender la importancia de este álbum, del que se dice que fue el primer disco de nü metal en España. Si prestamos atención a su hit “J.F.” y al sonido de la batería la cosa puede quedar ahí, pero rebajar tercer álbum de Hamlet a simplemente eso es quedarse corto.

Muchos recordaréis con cariño el sello independiente Zero Records, hogar de bandas como Sôber, Skunk D.F. o Coilbox, pero pocos sabréis que sello nació justamente para poder editar este ‘Revolución 12.111’ de Hamlet cuando una multinacional ya con el disco grabado les dejó de lado. Habían vuelto a Florida, a grabar en los Morrisound Studios, alma mater de la popularización del death metal americano gracias a la cual contaron con la colaboración del productor Scott Burns para la programación de la batería del tema “No Invasión”.

Incluso sin tener estos factores en cuenta, ‘Revolución 12.111′ es un álbum que podría llamarse seminal y que marcó un hito importante en la historia del metal en España. Mostró una amalgama única de elementos de metal alternativo y hardcore a las masas, estableciendo a Hamlet como una de las bandas más innovadoras y influyentes en la escena musical española de la época.

Desde canciones como “Razismo es desigualdad” hasta “Hombre del 2000” , el álbum ofrece una experiencia intensa y emocionante. La guitarra rítmica contundente de Pedro Sánchez y la habilidad técnica de Luis Tárraga en la guitarra líder crean una base sólida sobre la cual se construyen las melodías intrincadas y los riffs poderosos que caracterizan el sonido distintivo de Hamlet en este álbum. A pesar de haber caído en el sanbenito del nü metal por las pintas, el single “J.F.” y la época en la que salió, este disco siempre me ha sabido mucho más a hardcore metal que a otra cosa.

La voz enérgica y apasionada de J. Molly es otro punto destacado de ‘Revolución 12.111’. Sus letras introspectivas y socialmente conscientes exploran temas como la alienación, la injusticia social y la búsqueda de identidad en un mundo cada vez más alienante. Canciones como “No Me Jodas”, “Creerse Dios” y “La Pesadilla” capturan la intensidad emocional y la furia contenida que define el álbum, resonando con una generación de jóvenes que se identifican con su mensaje directo y confrontativo.

Uno de los aspectos más destacados de este álbum es su capacidad para fusionar diferentes estilos musicales sin perder su cohesión. Canciones como “Egoismo” y “El Color De Los Pañuelos” combinan elementos de metal pesado con ritmos sincopados y estructuras de género ajenos al metal, creando un sonido fresco y emocionante que desafía las convenciones planteadas en España hasta entonces.

Su gran importancia radica en su capacidad para abrir nuevas puertas y expandir los límites del género. En un momento en que el metal español estaba dominado por bandas de estilo más tradicional, Hamlet emergió como una fuerza disruptiva que desafió las expectativas y cambió el panorama. Su influencia se puede sentir en toda una generación de músicos y fanáticos del metal que encontraron en este álbum una voz para sus preocupaciones y frustraciones. Fue solo el principio ya que desde entonces Hamlet han ido adaptándose a los cambios en la escena musical y sobre todo no se han dormido en los laureles del género. Su relevancia consiste en ir ofreciendo no solo directos poderosos y energéticos sino también en no conformarse con un solo sonido por mucha popularidad que les haya podido generar.