[crónica] Barcia Metal Fest en Jaén – Torreperogil, 5 y 6 de agosto de 2016

Texto: Rafa Gant
Fotos: Zésar Cánovas Fotografía

Como siempre, el nombre de Barcia Metalfest es sinónimo de calidad, de fiesta, de Rock del bueno, y por supuesto, en esta ya su undécima edición no iba a ser menos. Un cartel dividido en tres asaltos y en dos emplazamientos distintos hicieron vibrar a la localidad jiennense de Torreperogil durante dos intensos días.

El viernes 5 se dio el pistoletazo de salida al festival en el Parque de la Mejorana, con una serie de actividades como mercadillo solidario, varios concursos, talleres… y como no, acompañadas de la mejor música en directo. Sesión nocturna con cuatro horas amenizadas con los acordes del grupo linarense Sugarhill y su descarga de hard rock setentero, los jiennenses Witchtower con su heavy de la old school y, cerrando la primera velada, los madrileños Carroña y su característica fusión de rap y metal.

La segunda parte del preámbulo al grueso del festival se celebró al día siguiente, en el mismo escenario pero en distinto horario, esta vez al mediodía, que hizo que la comida y bebida que se servía en la zona compartiera protagonismo con la música, la cual quedó a cargo del grupo local Trek, grupo homenaje a los grandísimos Leño, y que sirvió a la par de celebración de su primer aniversario en el mismo sitio donde debutaron.

Cae la noche del sábado y llegamos al acto principal del festival, que se celebra, como es habitual, en el Auditorio Torres Oscuras, un antiguo castillo medieval, reconvertido hace unos años en auditorio en la parte que pudo estar el patio de armas de la fortaleza. Para satisfacción del público aquí tampoco faltaron varias barras donde saciar hambre y sed con bastante variedad.

La disposición elevada del escenario, junto con un pequeño foso al frente y las localidades sentadas formando un anfiteatro, hicieron que nadie perdiera detalle y que la visión de las bandas fuese perfecta. Además podía accederse a otro anfiteatro situado en una terraza, también con sus asientos, con lo cual calculé que habría espacio para unas 900 o 1000 personas. Lo malo es que, sin llegar a ser un fracaso, el aforo no fue tan bueno como al menos yo pensaba.

Pasadas las 21:30 salta la primera banda al escenario, White Coast Rebels, formada en Londres pero afincada en Benidorm, que nos brindó un show aplastante. Una auténtica descarga de energía del cuarteto liderado por Jonny Hellrazier con su dosis del rock más descarado con aires sureños y moteros, acompañado todo con una gran puesta en escena. Los presentes disfrutamos de lo lindo con los temas de su elepé de 2013, “Hangin’ With The Bad Boys”, y atreviéndose con versiones como “What’s Up” de 4 Non Blondes o el mítico “We Will Rock You” de Queen, llevadas por supuesto a su terreno pero respetando la esencia de cada tema.

Un grupo muy, pero que muy recomendable en parte gracias a un frontman como Jonny, con muy buena voz, atreviéndose en muchos temas con el trabajo solista en la guitarra y componiendo prácticamente todos los temas originales que tocaron. Personalmente no pienso quitarles el ojo de encima, quedando a la espera de nuevo disco y de conciertos cercanos en fechas próximas.

Los siguientes en actuar fueron los madrileños Somas Cure, una formación en el séptimo año de una prometedora carrera, que incluso han tenido el privilegio de participar en los Conciertos de Radio 3 y con una prolífica discografía, editando prácticamente un trabajo por año desde 2011 (y esperando disco para este 2016), presentaron, por primera vez en la provincia jiennense, su más reciente creación “Mitos”.

b2Los de Móstoles nos ofrecieron una colección de temas predominados por el metal melódico al estilo Toundra en unos momentos, o Söber en otros. De lo que más me gustó de su actuación fue el cantante Txema Fonz, con una muy buena actitud, muy comunicativo con el público, interactuando en casi todos los temas y con muy buen dominio a la doble voz, cambiando de melódico a gutural con gran facilidad, sin verse forzado para nada, y apoyado en los coros por sus compañeros.

Muy buen trabajo también de los dos guitarristas, Borja y Álvaro, que no pararon ni un segundo quietos en el escenario, al igual que el bajista Víctor que junto a Darío, el baterista, construyeron los ritmos contundentes y potentes que acompañaban a las melódicas guitarras. El sonido, como con el grupo anterior, fue muy bueno, pero la contra que tuvieron fue, a mi parecer, el hecho de tocar ante un público mayoritariamente heavy, poco acostumbrado a este tipo de mezcla melódica-potente, haciéndose el concierto un poco pesado y su parte final, ya que casi todo el mundo esperaba con ansias el siguiente artista.

Y llegamos al plato fuerte de la velada. Después de finalizar una extensa gira por Sudamérica, en su única fecha en Andalucía, tuvimos el inmenso placer de disfrutar de Blaze Bayley, el cantante que se hizo mundialmente famoso por convertirse en vocalista de los míticos Iron Maiden durante cinco años y dos álbumes. Un Blaze, todo hay que decirlo, que distaba bastante de la imagen que se tenía de él en sus días de gloria, con bastante sobrepeso, nada de pelo, pero con unas pobladas patillas encanadas al más puro estilo Antonio Guerra.

Pero si pensábamos que esto lastraría algo la actuación del inglés, nada más lejos de la realidad. El bueno de Blaze, arropado con una grandísima banda nos deleitó con un señor concierto. Energía sin límites, diversión, interacción con el público, todo mezclado con un muy buen estado de forma y un setlist muy entretenido a la vez que sorprendente. Sorprendente porque casi todos los allí congregados esperábamos que al menos las tres cuartas partes de las canciones fueran sacadas del “The X Factor” y del “Virtual VI” de Maiden, pero Blaze quiso demostrar que no vive en absoluto de las rentas, usando apenas cinco temas conocidos, entre ellos “Como Estáis Amigos”, para mí el tema más flojo de Iron Maiden, pero que he de reconocer que lo coreé como cuando tenía veinte años.

b3El sonido, que no llegó a ser malo, no fue el mejor de la noche, ya que en varios pasajes la voz apenas se distinguía, bastante por debajo de la música, maravillosamente ejecutada por Chris Appleton a la guitarra, Martin McNee a la batería y Karl Schramm en las cuatro cuerdas, componentes a su vez de la banda Absolva. Chris hizo un trabajo enorme con sus velocísimos solos y cubriendo a la perfección temas que fueron compuestos y ejecutados con dos guitarras sin apenas notarse diferencia alguna.

Como he señalado anteriormente, el setlist, que al final no defraudó a nadie, repasaba mayoritariamente la carrera de Blaze en solitario desde la salida de Maiden con las conocidas “Silicon Messiah” o “Samurai” o las más recientes de su último álbum “Infinite Entanglament”, pasando incluso por su etapa ochentera en Wolfsbane, con la divertida “Man Hunt”, la cual incluyó solos de todos los instrumentos y una pequeña performance cómica de los miembros del grupo luchando por ponerse al frente del escenario.

Todo esto con una sublime culminación con “Fear Of The Dark” y “Man On The Edge”, su tema más conocido de la época Maiden, además de invitarnos a todos al puesto de merchandising, donde nos atendería personalmente a quien tuviéramos a bien acercarnos. Un gesto que le honró y que después, en cierto modo, creo que le sobrepasó un poco, ya que cuando fui a hablar con él se le veía muy cortado y contestando solo con monosílabos, aunque muy amablemente me firmó un par de portadas y posó para la foto, como con todos los que quisieron tener ese recuerdo.

Sin duda, lo mejor de la noche, sobre todo para la gente que vivimos su época como cantante de Iron Maiden y nos trajo recuerdos de hace veinte años, cosa que quizás los más jóvenes no vieron igual al no haber todavía nacido o al no tener edad suficiente para haberlo disfrutado.

Cerrando la noche nada más y nada menos que Azrael, la banda de heavy metal procedente de Granada, celebrando sus 25 años de carrera y con siete discos ya a las espaldas, entre ellos, su más reciente trabajo de 2014 “Código Infinito”.

Debido a la hora y a que no dependía de mí mismo, solo pude disfrutar del concierto durante unos 15 minutos, tiempo no suficiente para analizar la actuación, pero sí para ver que la experiencia y el saber hacer del quinteto granadino son indiscutibles, con una serie de himnos que estoy seguro que hicieron gozar a sus más acérrimos fans que se agolparon para ocupar los primeros lugares junto al escenario. Solo el hecho de que mucha de la gente fuera a hacerse fotos con Blaze Bayley hizo que el aforo fuese un poco menor del que seguro Azrael merece.

Después de un gran fin de semana lleno de actividades, solidaridad y muy buena música, solo espero que en unos meses se confirme la próxima edición y que, al menos, la organización lo haga la mitad de bien que lo han hecho en esta. Barcia Metalfest forever!!!

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