[artículo] Bad Omens ¿De verdad son para tanto?

Por Nekrokosmos

Es difícil obviar el nombre de Bad Omens, especialmente si sigues las redes de festivales como el Resurrection Fest. Sin duda es una de las bandas más solicitadas en las últimas ediciones, y el efecto viral de hits como “Just Pretend” en plataformas gigantes como Tik Tok les ha puesto en la mira de todos. Con la fama se ganan también detractores y haters, pero todo es parte del juego. Algunos lo llaman el efecto ‘Sempiternal’, y es que tras una primera etapa donde se los podía catalogar dentro de la escena metalcore, fueron cambiando su sonido hacia algo más pop y experimental. Es lo mejor que han podido hacer, salirse del círculo de seguidores de Sumerian Records para convertirse en un fenómeno más allá del metal, pero ¿Es para tanto el hype?

Les pasó a los propios Bring Me The Horizon, con quienes se les compara tanto, y de ellos cogen ese efecto ‘Sempiternal’ de aquel disco de 2013 que cambió el juego. Pasa cuando toda banda del metal moderno se vuelve mucho más grande, especialmente tras suavizar su sonido ¿El problema es de la banda al intentar algo diferente a los que nos tienen acostumbrados o es de la gente que no puede aceptar que ya no son una banda de “metal” según las reglas que dicta la escena?

Su lanzamiento de 2022 ‘The Death of Peace of Mind’ sin duda fue un adiós al metalcore de manual, aunque sigan conservando algunos elementos del género en ciertas canciones. Ese mismo año les tocó reemplazar a Every Time I Die en la gira con Underoath, también estuvieron en la carreta con bandas como The Ghost Inside o Make Them Suffer, y todo ello ha hecho que los seguidores de dichas bandas los hayan clasificado como “no dignos”, mientras las visitas en YouTube o Spotify de sus últimos singles siguen acumulando millones. Viéndolo desde cierto punto optimista hasta puede ser beneficioso para la banda si lo saben manejar bien, y Bad Omens parecen hacerlo sin ceder a las presiones.

Y es que aunque la banda reciba mucho hate, siempre está la curiosidad por ver que les ha puesto tan de moda. Ese interés hace que uno vaya a verlos, y visto lo visto, muchos detractores se tienen que comer sus palabras ante tal despliegue sobre las tablas. Bad Omens saben como se mueve el negocio y que en 2023 uno no puede vivir solo de hacer buena música, lo tiene que acompañar de una buena imagen, una buena puesta en escena, y apelar a la emoción para crear un culto de fieles. Solo hace falta darse una vuelta por sus letras sobre desesperación, problemas mentales, adicciones y relaciones rotas para ver por qué conectan tanto con una generación que ya acepta que el metal puede ser vulnerable sin renunciar a su agresividad.

Pero es que si olvidamos por un momento de que se trata de una banda encasillada en el género del metal o del rock, veremos que también tienen un gran talento para hacer canciones redondas y bastante decentes en cuanto a las estructuras (otra cosa es que su base de seguidores pueda resultar molesta, pero esa es otra historia). Al final el gran problema con Bad Omens y con muchas bandas como Sleep Token es todo el hype se mueve alrededor de ellos, porque ‘The Death of Peace of Mind’ no es un disco malo ni mucho menos, pero tampoco es el disco que te va a cambiar la vida como muchos quieren hacer ver. Es un disco bueno, con buenas canciones, pero que no sobrevive al hype ¿Es esto algo malo? Ten en cuenta que es solo su tercer disco y ya guardan unos cuantos hits bajo la manga ¿A dónde podrían llegar si les damos 10 años más?

Ahora mismo son la sensación, se codean con los grandes de la escena, y hay muchísimas ganas de verles en España. Si al final suena la campana y forman parte del cartel del Resurrection Fest 2024, el festival se habrá llevado el pato al agua. Es el momento dulce de Bad Omens, es el momento de verles y decir “yo estuve allí”, porque es por lo que hacen ahora por lo que serán recordados en el futuro.