[classicos] Turbonegro – Apocalypse Dudes, llegando al Olimpo riéndose de los clásicos

Por Nekrokosmos

Hank von Helvete – Voz
Euroboy – Guitarra
Rune Rebellion – Guitarra
Pål Pot Pamparius – Teclados
Happy-Tom – Bajo
Chris Summers – Batería

01. The Age of Pamparius
02. Selfdestructo Bust
03. Get It On
04. Rock Against Ass
05. Don’t Say Motherfucker, Motherfucker
06. Rendezvous with Anus
07. Zillion Dollar Sadist
08. Prince of the Rodeo
09. Back to Dungaree High
10. Are You Ready (for Some Darkness)
11. Monkey on Your Back
12. Humiliation Street
13. Good Head (The Vikings cover)

¿Quién cojones podía tomarse en serio en 1997 un disco que abría con un himno dedicado a una pizzería? Pues cualquiera que tuviese sangre en las venas, ganas de divertirse, y algo de mugre bajo las uñas. ‘Apocalypse Dudes’ es el momento exacto en el que Turbonegro dejó de ser una banda de punk gamberro noruego para convertirse en una deidad para miles de descerebrados del rock más degenerado que se dio a llamar deathpunk.

Este álbum no inventa absolutamente nada, no lo pretende y ahí radica su genialidad. Aquí no hay fórmulas mágicas, experimentaciones ni reinvenciones, solo un cóctel salvaje de glam rock setentero, punk ramoniano, solos de heavy metal casposos y un sentido del humor tan demente que apesta a cerveza caliente y ropa de segunda mano. Musicalmente es un Frankenstein glorioso, ya que “The Age of Pamparius” arranca con un órgano que parodia a The Who antes de tirar por derroteros del punk más chabacano. “Prince of the Rodeo” es un desfile de riffs con olor a cuero y lubricante, mientras que “Zillion Dollar Sadist” se permite coquetear con el Judas Priest más perverso. Incluso hay un solo de guitarra chanante en “Humiliation Street” que se ríe de todos y de sí mismos. El primer disco de Euroboy y vaya si lo está petando.

La producción está firmada por Pelle Gunnerfeldt y mantiene ese filo sucio pero con la suficiente pegada de sus otros tres lanzamientos, para que los coros y los riffs principales se claven en tu cráneo. El bajo de Happy-Tom y la batería de Chris Summers martillean sin piedad, mientras Euroboy se saca de la manga riffacos que parecen escritos después de varias pintas en un bar en el peor callejón de la ciudad. No podemos dejar de hablar de Hank Von Helvete, mitad predicador glam, mitad villano de cómic, autoparodia gloriosa y el anti-rock star por excelencia.

‘Apocalypse Dudes’ fue el álbum que definió el término “deathpunk”, un género que nadie más que Turbonegro necesitaba pero que el rock agradeció como un chute de energía sucia y obscena en plena era postgrunge americana. Todo había empezado poco antes con Hellacopters y Gluecifer, pero Turbonegro con este álbum fue todo eso con un buen chute de esteroides y un cóctel molotov a la cara. No es un disco artístico ni profundo, pero esencial para ese rock fiestero que no pretende salvar el mundo sino dejarlo hecho cenizas. A veces el rock solo necesita sonar fuerte, idiota, hacerte reir y recordarte que alguna vez fuiste un adolescente con ganas de prenderle fuego al instituto. ‘Apocalypse Dudes’ es un clásico justamente porque se reía de los discos clásicos y de la jerarquía del rock.