[crónica express] Primera jornada del Leyendas del Rock 2026: miércoles 05 de agosto

Texto: David Alonso & Zoe Lilith

Bajo la premisa de la edición más grande de su historia, el Leyendas del rock ha inaugurado su 20 aniversario con un primer día que ha rozado el sold out y que ha reunido a algunos de los nombres más potentes y deseados en la historia del festival, sin dejar atrás ninguna generación.

Y es que desde el primer momento al entrar al festival se notaba que esta edición ha tenido un muy buen recibimiento por parte del público, con numerosas mejoras de calidad de vida en el recinto para poder alojar a muchos más asistentes pero también gozar con mayores comodidades. Me gustaría destacar algunas mejoras como un graderío más grande, una zona outlet con camisetas a precios muy golosos, la incorporación de una segunda barra en los escenarios principales y la nueva ubicación del mercadillo, en una zona mucho más cómoda y protegida de un sol de justicia que no dio tregua ni dará en todo el festival.

Desgraciadamente, también hubo algunas cosas donde hubiese agradecido que se dedicase el mismo esfuerzo, como puede ser un merchandising oficial donde la IA generativa era la gran protagonista, algo que para un festival que quiere dar pasos hacia adelante y ser un referente en Europa, ha de cuidar mucho más, ya que proyecta una imagen bastante cutre.

Tailgunner, controvertido pistoletazo de salida.

Ríos de tinta se han escrito sobre las recientes polémicas que han afectado a los miembros y ex-miembros de esta banda que han puesto en duda durante un tiempo su presencia en el festival. Finalmente (y pese a que la resolución del caso ha sido bastante tibio y a la gente no le ha terminado de convencer) la banda se presentó en Villena para dar inicio al festival a base de power metal directo y sin concesiones.

El resultado final fue cumplidor, pero la banda no terminó de gozar de un buen sonido y quedó algo descafeinado como inicio del festival, ya que no consiguieron levantar del todo al impaciente público leyendero.

Thundermother, gasolina para arrancar (ahora sí) la jornada.

Tras este inicio algo tibio, la entrada en escena de Thundermother se sintió (haciendo gala de su nombre) como un verdadero trueno, con un hard rock que te golpea el pecho y con una actitud de sus integrantes que te insufla en el cuerpo la energía que necesitas para afrontar el calor.

Era estimulante ver a sus integrantes disfrutando en el escenario, con un evidente rodaje y saber estar que las ha convertido por mérito propio en una de las bandas de hard rock de la escuela de AC/DC a seguir.

Orbit culture, primera propuesta moderna del año.

Los suecos llegaron a Villena a derrochar todo su potencial, pisando fuerte (incluyendo el nivel del sonido del Main que podría dejar sordo a más de uno) y haciendo retumbar el recinto.

Una de las bandas que más ganas teníamos de volver a ver tocando en nuestro país y que aún con el solanero arreciando, reunieron a una gran multitud que sin duda lo dio todo desde el primer acorde hasta el último.

Capitaneados por Niklas Karlsson (voz principal y guitarra rítmica) con su impresionante registro vocal, contagiaron su entusiasmo y su energía al público, deleitándonos con un setlist redondo, repasando todas las etapas de su discografía.

El sonido al principio era un batiburrillo donde se entremezclaba todo en una bola, que fue y menos mal, mejorando conforme se sucedían las canciones. Sin duda alguna una banda muy top dentro de su género que lleva una muy buena proyección musical.

Black Label Society, definición de aura escénica.

Ya lo he comentado en alguna otra crónica que hay personas dentro de este mundillo que tienen un aura especial. Zakk Wylde es de esas personas que desde el minuto 1 te quedas absolutamente embelesado viéndole tocar ya que tiene un lenguaje corporal a la hora de tocar y moverse muy característico que atrae todas las miradas.

Si a eso le sumas que dieron un absoluto conciertazo (en el que además fueron de las bandas que mejor sonido sacaron del main) Zakk y los suyos fueron uno de los vencedores del día, en un concierto donde me sorprendió la de veces que los integrantes cambiaron de guitarra y donde solamente me faltó su reciente “Ozzy’s Song” para consagrar una actuación perfecta.

Signs of the Swarm

El escenario New Rock acogió a medía tarde a los estadounidenses en una congregación de gente dándolo todo entre breakdowns demenciales, bleghs, circle pits y un pequeño wall of death (lo que permitía el delimitado espacio del escenario pequeño con una gran multitud) sumidos en un bochorno horroroso que empeoraba por la localización del escenario pequeño que no tiene corriente de aire en ningún momento.

Para ser el New Rock Stage que de normal suele tener un reverb tremendo por el techado y en general nunca se sonoriza bien, sonó todo siempre enlatado y en una bola de ruido terrible.

Los chicos de Pensilvania salvaron bastante bien esa dificultad aunque en el primer tema el micro no funcionada y aún así cuando se solucionó, David Simonich quedaba ahogado por sus compañeros prácticamente en todos los temas. Un show que se quedó corto y pequeño, donde la sinergia entre banda y público fue abrumadora.

Savatage, ansiado desembarco de la leyenda en Villena.

Muchas veces ha manifestado Marcos Rubio, organizador del festival, que uno de sus sueños siempre ha sido que Savatage tocase en Villena. Es especialmente bonito que en su 20 aniversario haya podido darse la oportunidad de que la banda desembarcase en Villena y encima dar uno de sus mejores conciertos, con un sonido espectacular y un Zack Stevens que se comió el escenario.

Se hicieron muy cortita la escasa hora y veinte minutos que tuvieron para desfilar clásicos como “Jesus Saves”, “Gutter Ballet” o una preciosa “Believe” con Jon Oliva al piano en las pantallas junto a un emotivo homenaje a su hermano Criss Oliva.

Slaughter to Prevail, consagración de Alex el Terrible de osezno a oso pardo.

Alex Terrible y sus compañeros vinieron a imponer su poder como osos fieros a Villena por primera vez, siendo cabezas del primer día y decididos a romper el festival, siendo especialmente cómico el contraste musical respecto a la anterior actuación de Savatage.
Un sonido atronadoramente alto y arrollador envolvió a la increíble cantidad de público asistente.

Su actuación demostró por qué la banda ya cuenta con el estatus de cabeza de cartel, con un despliegue de fuego, columnas de humo, un oso hinchable gigantesco de fondo en el escenario y sobre todo un Alex Terrible implicado con el público e incitando a mosh pits, circle pits y walls of death para no dar tregua a nadie.

Pero también haciendo pequeños speeches en algunos momentos, quizá podríamos decir que sobraban… En resumen la brutalidad, furia y breakdowns machacones con guturales cavernosos imperaron durante todo el show.

Sepultura, su último adiós en España (en teoría).

Muchos (incluido yo) pensábamos que su concierto el año pasado en el Z live era la última oportunidad de ver a la actual formación de Sepultura en nuestro país. Afortunadamente (y como suele ser habitual cuando dice que una banda se despide) no fue así y esta vez parece que sí que estamos ante el adiós definitivo.

Da pena ver que una banda en este tremendo estado de forma se despida voluntariamente de los escenarios, ya que pese a que la banda tardó en sonar bien (en general había bastante distorsión hasta la llegada de “Dead Embryonic Cells”), fueron una auténtica apisonadora que especialmente en ese tramo final no dejaban prisioneros, con un Derrick Green y Andreas Kisser sobresalientes y a un Jason Nekrutman impecable a las baquetas aunque quizás algo más serio de lo habitual. Si esta ha sido la última vez de la banda en España, pueden irse con la cabeza muy alta.

ATENTOS A NUESTRAS REDES, SEGUIREMOS INFORMANDO DESDE EL LEYENDAS DEL ROCK 2026