Por Alejandro B
Creo que casi todos recibimos con grandes expectativas el tráiler de «Peninsula», la secuela del ya clásico «Train To Busan», pero la lógica decía que iba a ser muy difícil superar lo que la original había creado en el cine de terror ¿Pondría Yeon Sang-ho más explosiones? ¿Una historia detallista y personal? ¿Unos actores convincentes?
Cuatro años después Yeon Sang-ho quería que los fans no viesen a «Peninsula» como una secuela, pero lo es. Se desarrolla en el mismo universo, y como secuela busca la expansión de la historia original, más de lo mismo pero más grande y en un intento de ser mejor. Ya no estamos atrapados en un tren sino en una ciudad completa, una Corea apocalíptica que recibe la misión suicida del personaje principal.
En cuanto a entretenimiento e imaginería no se queda corto, con escaleras de cristal a modo de tumbas, un juego a lo coliseo romano para sobrevivientes, y la sensación de finalmente salir de ese ambiente claustrofóbico para ver la verdadera dimensión del virus. El problema está en que «Peninsula» se centra mucho en darnos un espectáculo visual como si se tratase de un videojuego, y pierde la potencia de la intimidad que daba «Train To Busan» a los personajes y las historias, además de tratar muy por encima los temas socio-políticos de la original.
No hay mucho más que hacer o decir sobre el universo de los zombies desde George A. Romero, pero había algo en los zombies de «Train To Busan» que no se sentía tan genérico como aquí en «Peninsula». Si antes la animación de Yeon resultaba colorida e intensa, aquí parece pegarse mucho al cliché de lo que se supone que es una película de una fuerza de élite luchando contra zombies.
Lo interesante de «Train To Busan» era ver el horror en la realización de que alguien se podía convertir en zombie, en ser capaz de realizar ciertas atrocidades y que sus familiares pudiesen ver el imparable destino al que se enfrentaban, y todo ello desaparece en «Peninsula» para unirse a la masa de unos zombies sin humanidad alguna.
A pesar de todo lo dicho, si lo que buscas es un film con una producción oscura que se centra en los efectos CGI y la acción para momentos de adrenalina, «Peninsula» es una película más que valedera. El problema está en esperar que tenga la inteligencia o la profundidad que tenía «Train To Busan».


