Por Nekrokosmos
Ray Cappo – Voz
Porcell – Guitarra
Adam Blake – Bajo
Dave Dicenso – Batería
Message of the Bhagavat
Civilized Man
Here We Go
Appreciation
Empathy
Not the Flesh
Chance
Mantra
Surrender to Your T.V.
Letter to a Friend
Metamorphosis
Shelter vuelven a España y es hora de recuperar eso que se hizo llamar krishnacore en los 90’s. Más de treinta años después de su lanzamiento este ‘Mantra’ de Shelter sigue sonando una rara avis singular dentro de la explosión hardcore noventero. No fue un disco cualquiera, generó debates y rompió tabúes, pero sobre todo ayudó a construir una identidad propia dentro de una escena que por aquel entonces todavía estaba experimentando y no estaba formada del todo.
Para entender la importancia de ‘Mantra’ por supuesto hay que situarse en su contexto. El hardcore vivía una etapa especialmente fértil, ya que bandas como Earth Crisis, Snapcase o Strife estaban endureciendo el sonido y empujando los límites del género de una manera que no estaba cayendo bien del todo a los viejos fans, mientras que el movimiento straight edge ganaba fuerza en ambos lados del Atlántico. En medio de todo aquello apareció Ray Cappo tras su etapa en Youth of Today, proponiendo con Shelter algo que para muchos resultó tan fascinante como desconcertante ¿Se podía combinar la energía del hardcore neoyorquino con la filosofía y espiritualidad del movimiento Hare Krishna? Curioso cuanto menos.
Lo curioso es que te lo pones hoy y ‘Mantra’ sigue funcionando mucho más allá de su mensaje y su rareza…las canciones lograron sobrevivir a las etiquetas. Las guitarras de estas canciones tienen ese punto voraz y melódico tan característico del hardcore de mediados de los noventa, con riffs pegadizos y enormemente efectivos, de esos que están construidos para quedarse en la cabeza todo el día sin perder agresividad. Más allá de técnica había inteligencia compositiva, donde cada parte está donde tiene que estar.
La labor de las guitarras durante todo el disco es especialmente destacable, con ataques rápidos y precisos que conectan directamente con el hardcore clásico de Nueva York aunque incorporando una sensibilidad casi punk rock y algo del deje del grunge que acababa de fallecer, y que hace que temas como «Civilized Man», «Empathy» o «Here We Go» mantengan intacta su capacidad de enganchar al oyente décadas después.
La base rítmica tampoco se queda atrás, con un bajo aporta un cuerpo fundamental al sonido general reforzando los cambios de dinámica sin limitarse a seguir las guitarras de forma mecánica… parece ser que en los 90’s todos se lo curraban más para dejar un legado del que estar orgulloso. Por su parte la batería se mueve con una naturalidad admirable entre la velocidad del hardcore tradicional y grooves más abiertos y alternativos que permiten respirar a las canciones sin que todo sea una guerra constante…y es que no todo es caer en el caos.
La voz de Ray Cappo siempre fue una de las más reconocibles de la escena, y aquí ofrece una de sus interpretaciones más carismáticas. No es un cantante técnicamente espectacular ni creo que pretenda serlo, y es que su fuerza reside en la convicción con la que canta. Se lo cree y cada frase parece cantada con la certeza de estar diciendo una verdad absoluta, algo que encaja perfectamente con esa propuesta hare krishna de Shelter.
Otro de los grandes aciertos de Mantra es su producción. En una época en la que muchas bandas hardcore empezaban a buscar sonidos más pesados o pulidos, Shelter encontró un equilibrio prácticamente ideal porque la producción mantiene la crudeza necesaria para sonar real pero al mismo tiempo ofrece una claridad que permite apreciar cada instrumento sin esfuerzo. No por nada era su primer lanzamiento para Roadrunner Records y se tenía que notar el presupuesto.
Si hablamos de la mezcla volvemos a las guitarras, ya que ocupan el espacio central sin aplastar al resto de elementos mientras el bajo conserva presencia y pegada, y la batería suena orgánica…tan alejada de la artificialidad que años después afectaría a muchas producciones del género. Es como ver una película grabada hace más de 20 años y que bien podría ser una producción de 2026…ha sobrevivido a la prueba del tiempo.
Shelter abrió una puerta distinta dentro del hardcore demostrando que la escena podía albergar discursos espirituales, filosóficos o personales sin perder intensidad ni credibilidad. Sin duda fue provocativo antes del buenismo imperante de hoy día, y por eso nadie pudo ignorarlo. No fue su debut ni su trabajo más experimental pero sí el disco que consolidó definitivamente la identidad de Shelter y lo convirtió en una referencia obligatoria cuando se habla del hardcore melódico de los noventa. En 1995 hablar de este disco era una batalla, y su valentía ha hecho que treinta años después hablemos de ello como un clásico que sin duda habrá influenciado al hardcore moderno.


